Para todos. La puesta en escena del proyecto de Desierto Teatro, está dirigida al público en general, sin importar la edad, ya que busca además de su valor estético, promover valores como la igualdad.
Con un Teatro Nazas a media capacidad, que no es poco, pero tampoco es suficiente si se toma en cuenta la calidad de la producción, se estrenó en Torreón "El Proyecto Laramie", el pasado 23 de agosto, una gran propuesta escénica, dirigida por Hugo Dena, que ofrecerá hoy, a las 8:00 de la noche, su segunda función.
Una luz amarilla iluminaba el sobrio escenario donde sólo se podían observar ocho actores y ocho sillas. El público, atraído por una campaña que, a través de las redes sociales promovía los inquietantes argumentos de la obra de Moisés Kauffman, estaban a punto de descubrir el enigma de los mensajes publicitarios.
Pronto, seríamos testigos no sólo de la capacidad que tienen los actores para convertirse o desdoblarse para encarnar a un gran número de personajes y posturas ante un mismo tema, echando mano casi exclusivamente de las herramientas más elementales del teatro, el cuerpo y la voz, y apenas de otros como la utilería y el vestuario, que en otras circunstancias hubieran sido tan necesarios.
GRAN FACTURA
Una buena producción técnica; efectos de luz y sonido en perfecta sincronía; el profesionalismo y calidad de la mayor parte del elenco; la innegable empatía de algunos personajes con el público gracias al elocuente desempeño de actores como Jesús Aviña, Nadia Muela, Daniel Moya y Elí Montemayor, fueron piezas clave para lograr introducirnos a todos en la atmósfera de Laramie, y hacernos conocer la singular historia de Matthew Sheppard.
LA HISTORIA
En 1988, Matthew, un joven homosexual de 21 años, fue víctima de un crimen por odio en dicha localidad de Wyoming, Estados Unidos.
El caso llamó la atención a nivel internacional debido a diversos factores como la violencia empleada para la perpetración del asesinato, pero también la excesiva cobertura de la prensa y la politización del tema.
El revuelo fue tanto, que Moisés Kauffman, guionista y director norteamericano, decidió investigar el caso para desarrollar una propuesta escénica en torno a él.
Para ello, acudió junto a los integrantes de su compañía, Tectonic Theater, a Laramie para entrevistarse con involucrados y gente de la comunidad en general a fin de empaparse de todos los detalles.
El resultado fueron los 70 testimonios que representados sobre un escenario ponen a reflexionar a los espectadores acerca de los derechos humanos.
PROMUEVEN EL RESPETO
"El Proyecto Laramie" está cargado de escenas desgarradoras y muy emotivas que no pueden dejar a nadie indiferente.
Quizá lo que más llama la atención es que al igual que los actores pasan de un papel a otro, el público puede identificarse con cada uno de ellos. Da miedo pensar en lo incongruentes que podemos llegar a ser como individuos. Pensar que promovemos el respeto, pero somos implacables al rechazar no sólo lo diferente o lo que va en contra del orden establecido.
Las carrasperas con que algunos trataban de contener el llanto se dejaron escuchar mientras en el escenario tenían lugar fuertes discursos y cuadros dolorosos.
Otras escenas, en cambio, cargadas de simples, pero certeras reflexiones de tolerancia, paz y esperanza, no le dejaron otra opción al público más que romper en aplausos que fueron aun más sonoros al final.
Se presentará nuevamente
⇒ El proyecto Laramie
⇒ Hoy, a las 8:00 de la noche:
⇒ Teatro Nazas.
⇒ Boletos en taquilla y Superboletos.