Revueltas. Naciones Unidas interpuso sanciones para quien apoye las revueltas en Irak y Siria.
En respuesta a la amenaza terrorista creciente en Irak y Siria, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas impuso ayer sanciones a 6 hombres por reclutar o financiar a combatientes extranjeros y amenazó con sanciones adicionales a quienes apoyan a grupos terroristas.
En una resolución unánime, el organismo más poderoso de la ONU exigió al grupo extremista Estado Islámico (EI), y todos los grupos vinculados con la red Al Qaeda que desistan de la violencia, depongan las armas y se disuelvan inmediatamente.
La resolución redactada por Gran Bretaña es una respuesta a la ofensiva reciente del Estado Islámico, que ha ocupado un gran territorio del este de Siria y el norte y oeste de Irak, atacado a civiles y obligado a cientos de miles a huir, así como a la actividad terrorista creciente de grupos afiliados a Al Qaeda como el Jabhat al-Nusra en Siria.
La resolución "representa el rechazo de la comunicad internacional a estos grupos terroristas y expresa su decisión de responder", dijo el embajador británico Mark Lyall Grant al consejo después de la votación.
Agregó que la medida es un claro mensaje de que la comunidad internacional "condena totalmente... los actos terroristas brutales e insensatos (del Estado Islámico), rechaza su ideología extremista violenta y está unida en su resuelta oposición y enfrentamiento" al grupo.
Ente los 6 hombres sujetos a la prohibición global de viajar y al congelamiento de bienes están 4 reclutadores o financistas de al-Nusra: Abdelrahman Mouhamad Zafir al Dabidi al Jahani, Hajjaj Bin Fahd Al Ajmi, Said Arif y Abdul Mohsen Abdallah Ibrahim al Charekh. Por su parte, Hamid Hamad Hamid al-Ali fue incluido en la lista por financiar a al-Nusra y el Estado Islámico, mientras que Abou Mohamed al Adnani por financiar el Estado Islámico y perpetrar actos de apoyo al grupo. Al Jahani y Al Ajmi ya estaban sujetos a sanciones de Estados Unidos.
Darán apoyo a curdos
Buscando dar una respuesta unificada al rápido avance de los extremistas islámicos en Irak y la resultante crisis de refugiados, varios países de la Unión Europea prometieron ayer dar más ayuda humanitaria y plantearon la posibilidad de armar directamente a los combatientes curdos que luchan contra los insurgentes suníes. La reunión de emergencia en Bruselas de los 28 ministros de Relaciones Exteriores del bloque marcó un cambio hacia una mayor participación en Irak, después de varias semanas en las que los europeos vieron la situación como un problema principalmente de Estados Unidos, debido a la invasión de Irak liderada por Washington en 2003. Los ministros se comprometieron a intensificar sus esfuerzos para ayudar a los desplazados por los avances de los milicianos del grupo extremista Estado Islámico.