HACE ya un tiempo, cuando los Tigres dejaron la capital en un momento vergonzoso en la historia de la Liga Mexicana, su propietario Carlos Peralta inventó el sistema de las cinco entradas con ayuda del brazo derecho Chito Rodríguez. Originalmente ordenó que los abridores lanzaran sólo cuatro entradas pero Chito lo convenció que lo alargara a cinco porque no le daba oportunidad al inicialista de ganar el juego.
Eso duró por todo el primer año en Puebla y en una ocasión le costó al zurdo Javier Guzmán el no poder aspirar a un jugo sin hit ni carrera ya que lo quitaron tras cinco entradas en que llevaba el doble cero en jugo de siete actos.
Esa orden no duró mucho y la recordamos hoy por lo que está sucediendo con David Reyes, considerado un prospecto enorme hace dos Series del Caribe cuando lanzó un relevo largo contra Dominicana en una noche espectacular en Hermosillo. Allí Reyes lució como un nuevo fenómeno que levantó a los aficionados en cada ponche que lograba.
Hace un año tuvo un muy buen récord de 9-2 pero no lució como el pitcher de aquella noche y lo que pasó esta semana pasada es para pensar en una nueva forma de trabajarlo. El martes en Torreón lanzó para cinco ceros antes de aceptar una carrera en la sexta y allí salió sin decisión. El domingo en Monclova tiró nuevamente para cinco ceros pero en la sexta le hicieron cuatro carreras y perdió.
El que en un invierno lo tuvieran primero de abridor y luego de relevo largo posiblemente haya influido por ahora en el que ha lucido como un brazo de oro. Igual le sucedió en el juego inaugural del 2013 en Cancún cuando lanzó las primeras cinco entradas como un súper pitcher para encontrarse con la trampa de la sexta.
Vivimos en una era tan diferente para los pitchers abridores que aquella orden de los cinco innings para los inicialistas no luce mal, sobre todo cuando se trata de brazos jóvenes y tiernos como el de Reyes que hay que cuidarlo entre algodones.
Los Diablos regresan a la capital tras dividir en jira, ya que perdieron la serie en Torreón pero la ganaron en Monclova. Primero será la serie contra Yucatán de Matías Carrillo, con dos juegos a las siete de la noche y el del jueves a las cuatro de la tarde en esta Semana Mayor. Y el fin de semana la serie deseada por todos, Diablos contra Tigres jugando viernes y sábado a las cuatro y el domingo a las 12. Los dos juegos inaugurales fueron ganados por los Diablos al equipo campeón.
Se espera el retorno del tan importante Luis Terrero y que Daryl Waryd comience a producir.