VOZ DEL DIHABLO
El martes por la tarde llegué al trabajo como cualquier martes… por la tarde. Enciendo la computadora y gracias a la magia del internet (así, en masculino) rápido llega a mí un aviso importante: In Flames en vivo, desde Hollywood, dentro de cinco horas.
A través del sitio de Yahoo (al cual le agregan la palabra 'Live' y se traduce en transmisiones en línea y al momento de conciertos), hice una cita con el monitor. Ya este año muchos pudimos seguir el festival Wacken al momento y algunos otros concierto más. El martes, sin querer queriendo, tocó la oportunidad de seguir la actualidad de uno de mis consentidos grupos.
Aproximadamente el concierto comenzaría a las 9. A partir de esa hora, el contador se detuvo, pero pasaron unos minutos más para que los suecos salieran al escenario.
De pronto comenzaron los acordes de In Plain View, el primer corte de Siren Charms (su última producción) y también inició el espectacular show de luces.
Muy criticada ha sido la banda desde que sacaron el Clayman, quizá un poco antes. Y sí, en lo personal, critiqué duramente el Reroute to Remain (2002); en especial el video de uno de sus sencillos: Cloud Connected. Ahí aparecen los integrantes de la banda vestidos de blanco, cual uniforme de manicomio, todo muy 'fashion'. El tipo de música se alejaba cada vez más de sus gloriosos comienzos, y no había más que repudio de mi parte hacia la banda.
Tuvieron que pasar algunos años, hasta 2008 cuando editan A Sense or Purpose, cuando volví a mostrar un interés por lo nuevo del grupo. Al año siguiente, en febrero, vinieron a Monterrey y la fe regresó por completo; una hora y media de metal sin concesión ni contemplación en el Café Iguana, ante un lleno total.
En esa ocasión todavía me tocó escuchar temas de su primera etapa (por llamarla de alguna forma), pero evidentemente predominaron las canciones de su reciente disco en ese entonces y de los anteriores. A partir de ahí, Cloud Connected se convirtió en uno de mis temas favoritos.
No recuerdo que hubiera demasiada interacción con el público, sino más bien una buena dosis de música directa, bien ejecutada, a gran velocidad pero sin perder el respeto. En 2013, volví a ver a In Flames sobre el escenario, ahora a escasos metros. Puedo decir que es de lo mejor que he tenido la fortuna de ver.
Los suecos precursores del 'death' melódico de Gotemburgo una vez fueron protagonistas de una noche memorable durante su gira por Estados Unidos el martes, que continuará luego por Europa. En su 'setlist' predominan los temas del Siren Charms, y ya no tocan nada que sea previo al año 2000. Muy apenas alcanzó a entrar Only for the Weak, pero la energía de la banda está latente y la calidad en la interpretación (aún sin Jesper Stromblad en la guitarra principal). Sí, el grupo ha perdido en agresividad, pero ha ganado nitidez del sonido.
La voz de Anders Friden tampoco es la misma; ha perdido fuerza. Pero la buena intención está intacta. Ahora hay que intercalar más la parte melódica con lo gutural. Sobre el escenario, Friden ha dejado esa cabellera larga y la ha cambiado por una barba prominente y un ánimo juguetón con el público. En Hollywood, el vocal de In Flames subió a una chica desconocida al escenario, le quitó su celular para interactuar con ella (como hiciera en 2013 en Guadalajara, al despojar a un fotógrafo de su cámara para tomar una imagen del respetable), luego revisó las últimas conversaciones de watsapp de la invitada espontánea (ante los gritos de la muchacha para evitar que Friden se metiera donde no le llamaban). Al final, la afortunada vivió, precisamente, Only for the Weak sobre el escenario (se la pasó gritando, brincando y tomando evidencia a través de su móvil la muy "ingrata"). Y el show tuvo que seguir.
In Flames es un grupo hoy más maduro, que ha tenido que experimentar por nuevos caminos y lo ha hecho con éxito. Recién adquirí una edición especial de su última placa, misma que contiene el 'bonus track' Become the Sky. Esperemos pronto regresen a México.
¿Le seguimos?
@Foko_54 [twitter] y La Música del Dihablo [facebook].