Luego de que la Procuraduría de Protección al Medio Ambiente recibiera de manera anónima una denuncia vía correo electrónico, sobre la agresión y muerte que sufrió una ardilla en las instalaciones del Campestre Torreón, el pasado fin de semana, y en la cual se responsabiliza a un hijo del exalcalde Guillermo Anaya, éste último emitió un comunicado donde explica lo ocurrido.
En una carta dirigida a la directiva del Club Campestre Torreón, Anaya Llamas, señala que no por ser un hecho desafortunado deja de ser trascendental. Por lo que como padre de familia él y su esposa, María Teresa Aguirre, tomaron la determinación primeramente de escuchar la versión de su hijo y como principios familiares respetar la vida de otros seres vivos y en general a la naturaleza.
Anaya Llamas, declara que si se acuerda una sanción por parte del club, la misma se acatará, ya que es una institución con reglamentos y procedimientos que los socios debemos de apegarnos a ellos. Agrega, que como padre y socio "me gusta respetar las leyes y reglamentos y creo que es con el ejemplo como mis hijos serán mejores hombres y mujeres, ya que están siendo educados en el respeto".
Declara
Confirma y dice creer como un seguidor del deporte que es ahí donde empieza la salud, la disciplina, la competencia leal y la formación de los niños y jóvenes.