Cambio. El antiguo basurero fue cerrado definitivamente ayer; será un bosque urbano.
Durante 40 años el basurero municipal operó de manera irregular, con 145 toneladas de desechos expuestos a cielo abierto, sin cumplir con las especificaciones necesarias para evitar afectación al suelo, el agua y, por consiguiente, a la ciudadanía en general.
"Esto no era un relleno sanitario, esto era un tiradero a cielo abierto, nunca se pusieron las membranas que evitan que los líquidos que escurren de la basura que se llaman lixiviados, se infiltren a los mantos freáticos, simplemente se agarró un hoyo y se aventó la basura", manifestó el secretario de Recursos Naturales y Medio Ambiente, Maximiliano Silerio Díaz.
Esta sustancia se filtró al agua subterránea, además de que la basura no se acumuló conforme a la norma, lo mismo que la compactación, separación y selección. "Esto hizo que la basura esté enterrada de manera muy inestable. Se está generando metano ahí y aunque hay troneras para que salga, al faltar la compactación, pueden generarse bolsas de metano que se pueden hundir. Es una zona muy riesgosa porque se manejó mal".