El porcentaje de mujeres universitarias que trabajan, casadas y sin hijos en edades cercanas a los 40 años en los Estados Unidos, está disminuyendo significativamente en las últimas dos décadas. Esta conclusión es el resultado de una investigación del Pew Research Center –centro de investigación no partidista para asuntos acerca de actitudes y tendencias que se presentan en el mundo-.
La disminución es muy pronunciada en mujeres cercanas a los 40 años y que tienen una carrera profesional, una maestría o un doctorado, quienes el año pasado reportaron representar un 20%, comparado con un 35% que tenían en 1994. Los estudiosos de la demografía concluyen que así como año con año crece el porcentaje de mujeres profesionistas, al mismo tiempo crece entre estas mujeres la convicción de que el trabajo y lamaternidad no son mutuamente excluyentes.
Aunque las mujeres profesionistas reconocen que un balance adecuado entre el trabajo y la familia no es fácil de lograr, hoy encuentran que esto es un reto a vencer, más que una situación que no pueda tener solución. Muchas mujeres que posponen lamaternidad para mejores tiempos mientras se afianzan en su profesión, se encuentran a sí mismas deseando tener hijos por estar conscientes de que sus años productivos para procrear se acercan a su fin.
Así como cada día más mujeres sin hijos se agregan a la fuerza de trabajo, ellas están conscientes de su reloj biológico y no quieren rebasar el punto límite para tener hijos porque le dan una alta prioridad a formar una verdadera familia , seguras de que eso es lo que quieren. Según Gretchen Livingston, investigadora de Pew Research, las mujeres de hoy, con altos niveles de educación, están más dispuestas a casarse que las de hace 20 años y las profesionistas que hoy se casan, están más dispuestas a embarazarse.
Los avances en la tecnología reproductiva han incrementado la fertilidad en mujeres maduras, especialmente las que tienen altos niveles de educación y que desarrollan puestos ejecutivos bien pagados lo que les permite pagar costosos procesos de reproducción como la fertilización in vitro.
Gretrchen, quien estuvo a cargo de esta investigación en PewReasearch, dice que gracias a este estudio, ella podría ser la “cover girl” (chica de la portada).
Tiene 46 años de edad, grado de doctora y dos hijos a los que tuvo cuando estaba cerca de los 40. Gretchen dice que dos hijos de hoy, son lo que equivale a cuatro hijos de antes.
Aunque la brecha tiende a cerrarse en lo que respecta a fertilidad y tamaño de la familia entre las mujeres altamente educadas y las mujeres con menos educación, las primeras tienden a tardarse en convertirse enmadres y quieren pocos hijos, en las segundas es lo contrario.
Entre las mujeres con altos grados de educación, 23% tienen solamente un hijo y solamente el 8% tienen cuatro o más. Entre las mujeres que no terminaron la educación secundaria, 13% tienen un solo hijo y 26% tienen cuatro o más.
En las mujeres que trabajan, la edad de 40 años es crucial para algunas cosas como la maternidad. Estas mujeres van posponiendo la maternidad por dar más prioridad a su carrera profesional.
Otras mujeres no han encontrado aún al hombre que desean tener a su lado para formar una familia. Otras, no pueden ser madres por infertilidad o por salud.
Las mujeres que trabajan se quitaron el yugo histórico social, cultural e incluso religioso que tuvieron durante milenios, y se dieron cuenta que en la vida no todo es lamaternidad. Al estar a la par del hombre se redefinió el paradigma que tenían de la mujer - madre.
Ahora, pueden ser todo menos eso, porque la prioridad de procrear ha pasado a segundo término.
Según datos del Consejo Nacional de Población (CONAPO), en México la maternidad se ha postergado a entrada la década de los 30, sobre todo en las clases medias de los grandes centros de población como las ciudades de México, Guadalajara y Monterrey en donde la tasa de natalidad ha disminuido drásticamente; el promedio de hijos por mujer es de 1.68 en esas ciudades.
Sin embargo, aunque no se dispone de datos exactos, se ha observado un incremento significativo de mujeres que optan por postergar e incluso cancelar su maternidad, sobre todo en aquellas que son profesionistas y que detentan altos puestos directivos, gerenciales y de alta dirección.
La Dra. Jael Alatriste, presidenta del Instituto de Investigación en Psicología Clínica y Social (IIPCS) dice que “Ahora la mujer estudia y trabaja desde joven. Tiene éxitos laborales y es altamente competitiva. Puede tener diversas parejas a lo largo de su vida y en lo personal se siente llena, tan satisfecha que percibe a la maternidad como algo lejano y fuera de su contexto”.
La Dra. Jael sostiene que en el IIPCS se han detectado a varias mujeres que literalmente sienten fobia a la maternidad y esto se fundamenta por diversas causas: “Vivieron episodios tristes en su infancia, donde todavía está latente el paradigma de la madre ‘santa’ y abnegada que sufrió constantes vejaciones y agresiones. Por lo que ni siquiera perciben a lamaternidad como una posibilidad e incluso la vida en pareja les parece prescindible”.
Según el IIPCS, las mujeres profesionistas, con un alto grado de educación que no quieren ser madres tienen las siguientes características:
• Son exitosas o están en vías de serlo y por ello no tienen tiempo ni deseo de ser madres.
• Tuvieron una infancia complicada y vivieron una mala relación entre sus padres y por ello son incapaces de tener una pareja estable.
• No tuvieron la oportunidad de identificarse positivamente con su propia madre y por ello bloquean el instinto materno.
También hay otro grupo de mujeres que no son madres, aquellas que por su tren de vida lo pospusieron, tienen una excelente relación de pareja, pero cuando tomaron la decisión de tener hijos, fue demasiado tarde, porque la edad biológica de la mujer ya no fue la oportuna.
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