La Unidad Médica Rural (UMR) con Centro de Atención Rural Obstétrica (CARO) del programa IMSS-PROSPERA fue inaugurada en Chilchota, Michoacán, zona donde el 70 por ciento de su población es indígena.
En México un gran número de mujeres que mueren por causas relacionadas con el embarazo, parto y puerperio pertenecen a comunidades indígenas y viven en condiciones de pobreza.
Michoacán se encuentra entre las entidades con mortalidad materna medio, pero destaca el hecho de tener un amplio porcentaje de población indígena.
Según el informe de este año del Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE), 33.4 por ciento de los casos de muerte materna de 2004 a 2008 fueron de mujeres que vivían en localidades de menos de 2 mil 500 habitantes, situación que aumenta la probabilidad de que no hayan contado con los medios necesarios para acceder de inmediato a algún servicio de hospitalización.
La clínica brindará atención médica y obstétrica a más de 36 mil habitantes de la cañada de los 11 pueblos con población purépecha, que comprende comunidades indígenas de Chilchota, Acachuén, Carapan, Huáncito, Ichán y Zopoco.
Con una inversión de más de 15 millones de pesos en equipamiento e infraestructura, esta unidad cuenta con consultorios de medicina preventiva, enfermería y medicina general.