Regreso. Es la primera presentación que ofrece luego del accidente que sufrió con un ‘dron’ en su show de Tijuana. (El Universal)
La lesión que sufrió en la mano no le impidió a Enrique Iglesias armar una fiesta en la primera de tres fechas de su gira Sex & Love en el Auditorio Nacional, recinto en el que se mostró sonriente y cercano a un público formado por casi 10 mil almas.
Con una playera roja, pantalón negro y una gorra, salió al escenario a las 21:35 horas del viernes interpretando Tonight, en donde mostró la protección en su mano derecha debido al accidente que sufrió al intentar atrapar un "dron" en un concierto en Tijuana.
"México, ¿preparados?", gritó al tiempo que agarró las manos de quienes estaban cercanos a él y las movieron al ritmo de I Like How it Feels.
Con una pantalla que mostraba la letra de algunas de sus canciones, siguió con No me digas que no y Bailamo", en la cual volvió a acercarse a sus fans.
Fue justo ahí que pisó por primera vez la pasarela que estaba instalada para ir más al fondo del primer piso, lo que causó un gran júbilo.
"Buenas noches. Mil disculpas por la demora, muchas gracias por esta noche", saludó para recibir gritos de "¡qué se encuere!", lo que le despertó una gran sonrisa.
"Esta próxima canción la escribí hace 10 años y nunca me imaginé que la iba a cantar con uno de mis ídolos (Marco Antonio Solís)", dijo al sentarse en medio del escenario junto a sus músicos para dar voz a una versión acústica de Perdedor.
La coreada Héroe la interpretó en una pequeña tarima en la mitad del primer piso del Auditorio, en sus intentos de acercarse lo más posible a sus admiradores, a quienes pidió encender las luces de sus celulares: "Aquí empezó, México", se emocionó antes de Experiencia religiosa, con la que se despidió.
Acompañado por ocho músicos y dos coristas, es como terminó todo a los brincos con I Like It.
Dentro de su mercancía oficial se encontraron réplicas de la playera blanca a la cual dibujó un corazón con su sangre durante su accidente con el "dron".