Leo con sorpresa las declaraciones del biólogo Eduardo Escobedo, director de Medio Ambiente de Lerdo en donde según él responde a Prodefensa del Nazas, A.C.; unas declaraciones que nunca hemos hecho (leer: Dirección de Medio Ambiente responde Prodenazas sobre uso del CEA).
Prodefensa del Nazas A.C., no tiene vela en ese entierro. Ni tenemos oficinas ni hemos sido invitados a colaborar con el mencionado Centro de Educación Ambiental. Más aún, Prodefensa del Nazas, A.C., no ha hecho ninguna declaración al respecto por lo que la “respuesta” del biólogo Escobedo carece de sentido alguno.
Lamentamos que desde el ayuntamiento de Ciudad Lerdo no se pierda oportunidad -y aún se fabriquen motivos- para agredir a una organización que sólo busca defender el patrimonio de los laguneros. Debo abundar que, desde su formación en 2001, Prodefensa del Nazas, A.C., ha tenido relaciones cordiales y de colaboración con todas las administraciones de Durango y de Ciudad Lerdo.
Hacemos votos para que esta campaña de hostilidad de las autoridades municipales de Ciudad Lerdo contra los ciudadanos cese y podamos volver a encauzar una relación inexplicablemente deteriorada. Le agradeceré la publicación de esta en su sección de Foro del Lector.
Dr. Francisco Valdés Perezgasga,
Presidente de Prodefensa del Nazas, A.C.
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Migración
Con hondo dramatismos nos enteramos de las penas y dolores de los migrantes del cercano Oriente y de África. Buscan en Europa lo que en sus patrias se les niega: paz, alimento, oportunidades.
Alemania encabeza el movimiento de recepción de migrantes, no se ha definido si temporalmente o en forma definitiva les permitirá estar en suelo germano. Psicológicamente es un intento de lavar manchas históricas de Alemania como el sacrificio de judíos y gitanos en tiempos del Tercer Reich. Sin embargo, la historia es una rueda de la fortuna, quién nos puede negar que relativamente pronto esos inmigrantes se conviertan en la mayoría de la población de Alemania, junto a los millones de turcos que ya son residentes y aspirantes a la nacionalidad alemana. ¿No será el germen de la eliminación de la vieja estirpe teutona?
En el caso de México, muy distinto por cierto, se tiene el antecedente del arrebato del territorio por parte de la naciente potencia de los Estados Unidos en el siglo 19. Nuestros migrantes “no están en tierra ajena”. Un día fue de ellos. Otra vez la historia acomoda y desacomoda. Los latinos son ya la primera minoría en Estados Unidos.
En el fondo de todo esto, no encontramos sino al fantasma del hambre, la carencia y la esclavitud. Un niño sirio gritaba: “Paren la guerra, nosotros no queremos ir a Europa”. Pero, ¿quien quiere intervenir en Siria? Mandar soldados a morir por causas ajenas en afán de una “solidaridad internacional”. ¿Quién quiere bombas y guerras? ¿Quién quiere gastar dinero y vidas para aplacar a otros? ¿Cómo se recuperarían esos gastos de guerra?
Grueso calibre el de la migración. La causa profunda no es otra que la carencia de alimentos y paz. Son los fantasmas que en el siglo 13 equivalían a la peste y la guerra. Gente sin alimentos cae en las epidemias y el afán de dominio y apropiación hasta el exceso provoca la guerra tribal, regional, civil o hasta mundial.
Miguel Ángel Hernández,
Torreón, Coahuila.