El grupo chiita libanés Hezbolá prometió vengar la muerte de su comandante Samir Kantar, ocurrida en Siria en un ataque que atribuyó a Israel, lo que significaría una potencial confrontación con el Estado hebreo.
La advertencia fue lanzada ayer lunes por el liderazgo de Hezbolá, que celebró un masivo funeral para Kantar en el área de Ghobiery, suburbio del sur del Beirut, capital libanesa, donde fue sepultado, reportó el canal oficial de noticias del grupo, Al Manar.
En las exequias en el cementerio Hawraa Zainab en Ghobiery, el jefe del Consejo Ejecutivo de Hezbolá, Hashem Safieddine, condujo las oraciones fúnebres acompañado por un número de comandantes y diputados del partido, así como miles de seguidores del grupo. Safieddine pronunció un discurso en el que afirmó que el "enemigo israelí pagará el precio de su crimen".