Escándalo. Venezuela inicia campañas electorales con Estados Unidos como principal protagonista.
La incertidumbre y el temor se apoderan cada día más de los venezolanos, sobre la situación que venga luego que se conozcan los resultados de las próximas elecciones parlamentarias pautadas para el 6 de diciembre próximo.
Analistas políticos coinciden en señalar que el gobierno y la oposición están convencidos de que el venidero proceso electoral podría definir un cambio importante en la vida política del país, y que por lo tanto es mucho lo que se juega en esta contienda.
"Ante el temor de que sus aspirantes a la Asamblea Nacional (Congreso Unicameral), sean derrotados, el gobierno echó mano a todos los recursos del Estado, configurando un vulgar y grosero ventajismo", dijo a Notimex el doctor en Ciencias Políticas, Pedro Mendoza Alvaray.
Destacó que el presidente Nicolás Maduro hasta llegó a declarar por la televisión estatal que "en el escenario "hipotético negado" de que la oposición ganará las elecciones parlamentarias del próximo 6 de diciembre "no entregaría la revolución".
"Esta intemperancia o amenaza, unida a su declaración pública de que la próxima elección la ganaría "como sea", fueron interpretadas como un reconocimiento de su derrota, pero también acrecentaron las dudas en torno a lo que pudiera suceder después del 6 de diciembre", dijo.
Andrés Calazán, politólogo y educador, señaló que a pesar de las viviendas y automóviles que el presidente Maduro entregó en los últimos días a algunos ciudadanos, el rechazo a su gestión va en aumento, mientras que la oposición amplía la ventaja a su favor.
"Según sondeos de opinión realizados recientemente, los candidatos de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) superan en 30 puntos a los del oficialismo. "En 16 años todas las encuestas daban ventajas al oficialismo, pero ahora cambió la tortilla", aseguró Calazán. Por otro lado, aclaró que el resultado de la elección del 6 de diciembre no significará la salida del gobierno. "Lo que sí logrará es rebalancear el poder en el parlamento, lo que tendrá repercusiones en las decisiones del gobierno, por supuesto".
Dijo que la nueva Asamblea Nacional, conformada por mayoría opositora, tendrá entre sus muchas tareas, controlar al gobierno en sus ejecutorias, interpelar a sus ministros para que rindan cuentas y legislar sobre los problemas que verdaderamente afectan al venezolano.
"Es decir cumplir las funciones que corresponden a un cuerpo legislativo, las cuales fue abandonando mediante el otorgamiento de poderes extraordinarios al presidente".