El director de la DIA anticipó un brote de nuevas protestas de organizaciones estudiantiles y de la oposición, e intentos de sofocarlas con “mano dura” por el gobierno. (ARCHIVO)
La Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA) de Estados Unidos expresó hoy su preocupación por la posibilidad del surgimiento de violencia en Venezuela de cara a las próximas elecciones parlamentarias.
El director de la DIA, el brazo de inteligencia militar del Pentágono, el teniente general Vincent R. Stewart, anticipó un brote de nuevas protestas de organizaciones estudiantiles y de la oposición, e intentos de sofocarlas con “mano dura” por el gobierno.
“Estamos preocupados por las próximas elecciones en Venezuela y lo que ello implica en términos de violencia y esfuerzos humanitarios”, dijo Stewart ante el Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes.
Por separado, en un testimonio escrito ante el comité, el general estadounidense señaló que el presidente venezolano Nicolás Maduro no ha solucionado los factores que contribuyeron a las protestas antigubernamentales en todo el país en 2014.
Entre esos factores, enumeró la pobre economía, escasez de bienes básicos, crímenes violentos y las “tácticas autoritarias” del gobierno.
“Los líderes militares han seguido leales y continuarán sofocando protestas antigubernamentales. Anticipamos que las fuerzas de seguridad ocasionalmente utilizarán tácticas de mano dura para restablecer el orden”, añadió.
En contraste, el militar estadounidense destacó que la violencia está a la baja en general en América Latina.
“Colombia dio la vuelta en los últimos años. El Plan Colombia ha sido muy efectivo, así que existe una amenaza menor en la región”, apuntó.
No obstante, destacó que en los casos de Honduras, El Salvador y Guatemala la violencia ligada a las pandillas y las drogas sigue ubicándose entre las más altas del mundo.
“Los niveles de criminalidad están forzando a estas naciones a continuar dependiendo de sus fuerzas militares para ofrecer seguridad, mientras confrontan las reformas policiales, judiciales y penitenciarias de largo plazo”, agregó.
Stewart señaló que en América Latina las amenazas transnacionales como el tráfico de drogas, armas y el contrabando de inmigrantes, aunado a fronteras porosas, han incrementado la inseguridad y representan retos para la estabilidad y la prosperidad en la región.