El año que termina trajo consigo muchas noticias en torno al arbitraje mexicano. La primera fue la remoción de Rafael Mancilla al frente de los señores nazarenos para traer a un hombre que ya había trabajado con ellos en la administración de Aarón Padilla. Se trata de Héctor González Iñárritu, gente de futbol y a quién los de pantalón largo le están exigiendo cuentas junto con los responsables de área técnica.
De los 20 colegiados que integran la plantilla de la primera división profesional, solo 9 dirigieron más de 10 partidos en el torneo que acaba de finalizar. Es decir que el peso de las designaciones recae en los hombros de estos jueces aunque tres de ellos se "cayeron" en el curso del campeonato y en la liguilla. Hablamos de Paco Chacón, Roberto García Orozco y César Arturo Ramos Palazuelos. Seguramente estarán trabajando duro y cuidándose para arrancar con todo el 2016.
Se consolidaron Eric Yair Miranda, a quién le recomendaría mejorara su forma de correr; Oscar Macías, pese al "partido negro" que tuvo más o menos a la mitad del torneo entre Atlas y Tigres, demostrando gran carácter para regresar y este chavo Jorge Isaac Rojas, a quién le tocó bailar con la cacariza en el partido de semifinales entre Pumas y América. Los tres son ya realidades en nuestro balompié.
Estuvo cerca de la final Luis Enrique Santander, con un buen campeonato y una mejor liguilla. Creo que solo le falta creérsela para dar ese estirón que lo convierta en figura. Es serio y chambeador por lo que pienso que el próximo torneo debe ser el de su consagración.
El regreso del año fue para José Alfredo Peñaloza. Lo seguí con interés desde novato y creí que había un prospecto por demás interesante. Luego le otorgaron el gafete de FIFA y no sé si hubo desubicación, pérdida de piso o simplemente le cayó de peso. El hecho es que no encontraba su estilo pero afortunadamente tuvo una muy buena temporada y de a poco, va ganando en credibilidad con los equipos. Impresionante su condición física.
El descenso lo personificó Jorge Antonio Pérez Durán. Escasa actividad en la liga, poca aparición en partidos importantes y quedar fuera de la "fiesta grande" lo debe tener hambriento de revancha. Ojalá se recupere porque es de los grandes talentos con los que cuenta actualmente el arbitraje nacional.
Estará de regreso luego de una lesión que lo marginó prácticamente todo el torneo el tapatío Paul Delgadillo. La temporada que se avecina va a requerir de toda la habilidad, preparación y experiencia de los de negro y en ese renglón, el de la "perla de occidente" lleva mano.
El mejor árbitro del torneo fue Fernando Guerrero. Líder en designaciones, tuvo una liguilla polémica pero en la gran final estuvo acertado. Ojalá asumiera un compromiso más firme con el reglamento y dejara de pretender ser simpático con los equipos. En una dura temporada, llena de críticas a los silbantes, el apodado "cantante" sacó las castañas del fuego.
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