El corredor estelar de los Acereros de Pittsburgh, Le’Veon Bell, se perderá el resto de la temporada por una lesión en la rodilla. (AP)
Tan importante como llenar el roster con jugadores talentosos es mantenerlos sanos.
En ninguna parte eso es más evidente que en la División Norte de la Conferencia Americana, la cual ya más o menos se ha decidido por quienes han evitado la enfermería.
Los Bengals tienen una foja de 8-0 meritoriamente, pero salvo por el linebacker Vontaze Burfict, han estado a salvo de lesiones de impacto. El resto de la división se ha asemejado a una unidad militar en combate.
Baltimore tiene un lánguido 2-6 en parte por una epidemia que les costó a los Ravens su mejor jugador defensivo, el linebacker Terrell Suggs, y su único receptor de elite, Steve Smith. Baltimore tiene a 12 jugadores en la lista de reservistas lesionados.
Cleveland también está devastado. La valiente demostración del quarterback Josh McCown a pesar de un problema en el hombro fue admirable, aunque algo contraproducente. El cornerback estelar Joe Haden está batallando con problemas de conmociones, lo mismo que el safety Donte Whitner.
Y luego está Pittsburgh, que vio a Le'Veon Bell, salir con una rodilla rota en la semana 8. Ahora es Ben Roethlisberger, quien ya se perdió cuatro juegos con un problema en la rodilla y se lastimó su pie izquierdo el domingo. Estará fuera por al menos un compromiso y, en momentos en que los Steelers sufren con una marca de 5-4, es un gran reto para sus posibilidades de playoffs.