El boxeador mexicano, Lindolfo Delgado (azul), durante la final disputada contra el cubano Lázaro Álvarez. (Conade)
El mexicano Lindolfo Delgado comentó que el haber enfrentado al cubano Lázaro Álvarez fue un reto en busca de la medalla áurea, pues sabía que tenía a un peleador de alto nivel competitivo y al final se va satisfecho con el metal plateado.
"Me siento contento y feliz por haber podido llegar a una final de Juegos Panamericanos, ante un rival muy duro y con mucha experiencia, tiene dos ciclos olímpicos y yo apenas medio, así que era un reto para mi", comentó.
Delgado, quien compitió en la división de los 60 kilos, destacó que para poder haber ganado al isleño, faltó la experiencia, tenemos tiempo para ir aprendiendo y estoy seguro que lo lograré", destacó el medallista centroamericano de Veracruz 2014.
Añadió que el hecho de haber llegado a la final y haber enfrentado a varios peleadores fuertes, fue un logro importante, "en cada pelea fuimos aumentando la confianza, nivel de exigencia y creo que dimos todo y sino se dio el oro, vamos a seguir trabajando".
De su asistencia en esta justa regional canadiense, comentó que se va con una buena experiencia porque se dio cuenta de sus alcances en el boxeo y desde luego ver hasta dónde puede llegar con más preparación para soñar con los Juegos Olímpicos.
Y es que por segunda vez fue derrotado por el cubano Lázaro Álvarez, ya que apenas en noviembre con motivo de los Juegos Centroamericanos Veracruz 2014, el isleño salió avante.
"Me voy contento de llevarme esta medalla, para mi casa, para México, para Linares. Esto es una meta que se cumplió y hay que seguir trabajando si se quiere estar en Juegos Olímpicos", abundó.