"A fulanito le dicen el nopal porque cada vez le encuentran más propiedades…"
La investigación de The New York Times es sólida, rigurosa y con apego al debido canon periodístico. Realizada durante más de un año, se sostiene firme en sus afirmaciones, sin retractarse.
No cabe la interpretación; el reportaje pone el dedo en la llaga y muestra que gran parte de nuestra clase política incurre en hábitos cuestionables, y además nos deja a la intuición, sin afirmarlo, que no existiría exgobernador pobre en México.
Rubrican la investigación que hoy nos compete, los periodistas Louise Story y Alejandra Xanic, mexicana con un Premio Pulitzer en su haber. Ahí nomás…
La familia Murat, según confirman diversas fuentes, es dueña de al menos 6 inmuebles en Estados Unidos y se habría valido de empresas fantasma para ocultar una riqueza de toda suerte inexplicable.
A muchos nomás no nos salen las cuentas, ni nos satisfacen las explicaciones contradictorias de los interesados.
Al saberse bajo investigación del periódico, los Murat se pusieron nerviosos y traspasaron un par de departamentos a empresas fantasma, práctica muy socorrida entre políticos afectos a los paraísos fiscales, las adquisiciones en el extranjero y demás linduras.
¿Se justifica dicho modus operandi no habiendo nada que ocultar? ¿Por qué tanta premura en ir borrando huellas y no dejar rastro? Así mismo, varios de los miembros de la familia Murat, utilizaron segundos apellidos para ocultar adquisiciones inmobiliarias que datan desde los años noventa, contraviniendo así los dichos del patriarca del clan, Don José, quien al abandonar la silla de gobernador afirmó "que se iba con la misma ropa, con los mismos zapatos y con los 4 hijos con los que había llegado".
Hoy, bajo el escrutinio de los medios de comunicación, el patriarca dice "que los Murat somos ricos desde hace varias generaciones", pero que eso sí, no está vendiendo el avión privado de un millón de dólares que le atribuyen los medios nacionales y extranjeros. "Es de unos cuates, al rato les paso el dato", le dijo a Ciro Gómez Leyva en entrevista radiofónica…
¡Ah qué Don José!, que a cada rato se contradice, y cual "La Chimoltrufia", como dice una cosa, dice otra. Válgame los enredos…
Pese a la intentona por parte del exgobernador José Murat de frenar el reportaje y ejercer presión sobre Carlos Slim, el mayor accionista individual del rotativo, ayer miércoles tal como lo adelantaba en un primer esbozo, The New York Times consigna los bienes de Murat y familia en territorio norteamericano.
"Lo más importante en tu vida es tu casa", tuiteó Alejandro Murat hacia 2013, y vaya que en su caso y en el de su familia, dicho eslogan pareciera ser llevado a la práctica así, tal cual. Tan importante es para los Murat hacerse de propiedades, que hoy sabemos de un condominio con vistas a Central Park, en Nueva York, otro en Boca Ratón Florida, dos en Utah y los que se acumulen.
"Quesque son de la cuñada, de la esposa, de los suegros" y nomás les falta nombrar al perico familiar como terrateniente y heredero universal pero el caso, estimado lector, es que los Murat en su conjunto, tienen muchos inmuebles…
Otra raya al tigre y un duro golpe en términos de imagen y percepción como si al Presidente Peña, hoy bajo el escrutinio de la opinión pública y mermado el capital político de antaño, le viniera bien otro lío emanado de las filas de su partido, por parte de uno de sus colaboradores cercanos. ¡No me ayudes, compadre!
Recordemos, querido lector, que Alejandro Murat preside ("presidir" aquí es un mero formalismo pues casi no se aparece por la oficina) el Infonavit y por lo menos hasta ayer, sus intenciones de gobernar Oaxaca, donde se la vive tejiendo amarres y haciendo trabajo de campo, eran evidentes.
Sin embargo, tras el duro golpe propinado desde Nueva York, la posibilidad de que algún día se convierta en gobernador del estado e inclusive su permanencia en el encargo que actualmente ocupa, si bien se trata de un organismo tripartita no dependiente del organigrama del Gobierno Federal, se encuentra en entredicho.
En voz del gran Pompín Iglesias, "Ay pero qué bonita familia". Una familia de grandes enredos y de enormes vuelos en el tema inmobiliario: así son los Murat según The New York Times…
Nos leemos en Twitter, sin lugar a dudas: @patoloquasto