De acuerdo con el índice Spending on R&D 2011-2015 (Gasto en Investigación y Desarrollo), publicado por el Banco Mundial, México invierte en este rubro 0.43 por ciento del PIB, mientras que economías similares a la nuestra, como Brasil y Argentina, destinan 1.21 y 0.65 por ciento respectivamente; cifras aún alejadas de Israel con 3.93 por ciento; Suecia (3.41); Alemania (2.92) y Estados Unidos (2.79 por ciento). No cabe duda que nuestro país debe incentivar más la inversión en este rubro.
Lo anterior cobra relevancia ante la convicción de que la inversión en Ciencia, Tecnología e Innovación es un elemento fundamental para lograr una economía de bienestar, basada en el conocimiento, y donde las actividades productivas se sustentan en la creación de bienes y servicios de alto valor agregado.
Por todo ello, El IMEF ha realizado durante sus 54 años de existencia, diversos esfuerzos a la generación del conocimiento y uno de los más importantes es el trabajo de la Fundación de Investigación Financiera, que integra entre uno de sus cuatro pilares, al Premio de Investigación Financiera IMEF-EY, certamen que en este 2015 logró la participación de 58 investigaciones, provenientes del interior de la república, así como de Inglaterra, Francia y Estados Unidos, lo cual nos dice que la generación de conocimiento no cesa.
Hoy en día, y de acuerdo a información difundida por el Consorcio Nacional de Recursos de Información Científica y Tecnológica del CONACYT, en México sólo 23 universidades públicas y privadas producen el 85% de la investigación nacional, siendo la Universidad Nacional Autónoma de México líder en la lista, y no sólo a nivel nacional; en Iberoamérica, se ubica en el segundo lugar de la producción científica entre mil 369 universidades, sólo por debajo de la universidad de Sao Paulo.
Esto indica que si bien una sola institución nos distingue de manera tan honrosa en la región, sin duda alguna, se logrará más si otras universidades se suman a este quehacer.
Como se sabe, el IMEF ha insistido durante años en que la asignación de recursos destinados a la ciencia, provenientes de la federación, deben alcanzar el 1% del PIB, tal y como lo recomiendan los organismos internacionales, pero ahora también se enfatiza la necesidad de incrementar la participación de las empresas. El trinomio gobierno-academia-empresa, debe fortalecerse.
Coincidimos con aquellas voces, como la Academia Mexicana de Ciencias, quienes han señalado que de nada sirve llegar a una inversión en Ciencia, Tecnología e Innovación (CTI) del 1% del PIB, si la inversión del sector productivo no se incrementa. Como país, debemos encontrar la forma de incentivar al sector productivo para que invierta más.
Hoy en día, las empresas mexicanas buscan al sector académico para soluciones específicas, deseando mejorar procesos, productos, pero es en las propias empresas donde deben generarse dichos cambios tan puntuales y sólo se logrará con inversión en investigación. No hacerlo así, dificultará el crecimiento del propio sector privado.
Bajo este contexto, el IMEF reconoce a la firma EY por su generosa aportación al patrocinar durante los últimos años el Premio de Investigación Financiera IMEF-EY.
Conocedores de que generar conocimiento implica crear, innovar, experimentar, aprender y muchas veces errar, antes de acertar, es de gran trascendencia haber registrado 58 trabajos en esta XXXI edición del Premio de Investigación Financiera IMEF-EY, único en su género por la exigencia de su jurado calificador integrado por representantes gubernamentales, la academia y organismos profesionales.
La rigurosidad del escrutinio es garante del alto nivel técnico del Premio, el cual será entregado el próximo 17 de noviembre, en el marco de la Convención Nacional del IMEF, en Cancún, Quintana Roo.
Con dicha entrega, el IMEF cumple 31 años de generar conocimiento aplicado a diversas problemáticas del país y del sector productivo durante cinco sexenios, lo cual es trascendental, y de esta forma aportar al objetivo de lograr una economía basada en el conocimiento, donde el mayor impacto será en beneficio de la competitividad, misma que surgirá de la investigación e innovación, y donde la vinculación de la academia con la actividad empresarial se reflejará en logros comunes.
Presidente Nacional del IMEF.
Mail: presidentenacionalimef@imef.org.mx