Reconstruye. Las imágenes y los sentimientos del pintor de caballete y mural, lo mismo que su personalidad precipitada, cercana a la de su abuelo 'Siete Filos', su gusto por los grandes espacios, su amplio concepto del arte, su ideología y su estética, estrechamente fusionadas en su manera de vivir. Obra que volvió a publicar el FCE.
Entre la trayectoria de 67 años con la pluma en la mano, una de sus obras capitales de Julio Scherer García es "Siqueiros. La piel y la entraña", editado por el Fondo de Cultura Económica.
Publicado originalmente en 1965, éste es el primer libro de Scherer, que más que un reportaje monumental o un retrato del muralista mexicano, el volumen descansa en el caprichoso orden que tiene toda conversación de tono muy amigable.
En su oportunidad, el autor afirmó: "Es, simplemente, una semblanza, el apunte de un carácter a través de hechos menudos, hasta insignificantes si se quiere, pero importantes para entender algo de lo que ocurre en el interior de un hombre". De tal manera, el texto es un acercamiento extraordinario a la vida del muralista.
En esta obra convergen el relato y el ensayo con la entrevista y la semblanza. Su prosa es tan sutil y sugerente que las preguntas se diluyen en la trama. Está basada en una serie de breves conversaciones que el pintor y el periodista sostuvieron mientras Siqueiros estuvo recluido en la cárcel de Lecumberri, entre 1960 y 1964, por cuestiones de tipo político.