Una fuerte nevada azotó Kentucky y la normalmente atareada capital estatal de Frankfort se paralizó el lunes cuando una tormenta abrumó partes del sur del país, que a diferencia del noreste se había salvado en lo que va del invierno.
Todo cambió con una combinación de nieve, aguanieve y lluvia helada en toda la región, que creó condiciones peligrosas en las carreteras y dejó sin electricidad a miles de personas. Afortunadamente, la tormenta ocurrió en un feriado, el Día de los Presidentes, cuando muchas escuelas y empresas estaban cerradas.
Las autoridades se aseguraron que ciertas carreteras estuvieran preparadas este año, después que algunas ciudades del sur -notablemente Atlanta- fueron sorprendidas hace un año cuando una tormenta invernal dejó atrapadas a muchas personas en carreteras interestatales toda la noche. Raleigh, en Carolina del Norte, sufrió una suerte similar.