Memoria. Un grupo de personas enciende velas en memoria de las más de seis mil personas muertas.
El Papa Francisco pidió no olvidar los rostros de millones de personas que padecen hambre y no comen dignamente, en su discurso por la apertura de la Expo 2015 de Milán, dedicada justamente a la alimentación.
El pontífice intervino en la inauguración con un mensaje en video que fue transmitido en el anfiteatro central del complejo expositor, durante una ceremonia en la cual estuvo presente el primer ministro italiano Matteo Renzi y buena parte de la clase política del país.
Advirtió que si la Expo obedece a la "cultura del desperdicio y del descarte", y no contribuye a impulsar un modelo de desarrollo equitativo y sostenible, entonces será parte de la "paradoja de la abundancia", denunciada por el Papa Juan Pablo II en 1992.
"Por eso, hagamos que esta Expo sea la ocasión de un cambio de mentalidad, para dejar de pensar que nuestras acciones cotidianas -en todo grado de responsabilidad- no tengan un impacto sobre la vida de quien, cerca y lejos, sufre hambre. Pienso en la multitud de niños que mueren de hambre en el mundo", dijo.