El Parlamento griego dio ayer la confianza al segundo Ejecutivo de Alexis Tsipras, tras un debate de tres días sobre el programa de Gobierno, cuyo eje central se resume en cumplir el rescate, reestructurar la deuda y volver al crecimiento, salvando la cohesión social y poniendo un sello izquierdista.
La votación, celebrada -como es costumbre en Grecia- pasada la medianoche, salió adelante con el apoyo de los 155 diputados de Syriza y Griegos Independientes, los partidos de la coalición de Gobierno, mientras toda la oposición votó en contra, en una Cámara de un total de 300 diputados.
Alexis Tsipras había abierto el debate hace tres días con la presentación de los objetivos de su Gobierno para los próximos cuatro años y lo cerró ayer como último orador tras las intervenciones de los otros siete líderes de partidos políticos.