Proceso. La escritora Elena Poniatowska, detalló la manera en que fue integrando la novela basada en la vida de Lupe Marín.
Con la sonrisa como presentación y el gusto de saludar a sus colegas, la escritora y periodista mexicana Elena Ponitowska entró con pasos firmes ayer a la sala Adamo Boari del Palacio de Bellas Artes, para presentar su más reciente novela "Dos veces única", publicada bajo el sello editorial de Seix Barral, del Grupo Planeta.
"Ustedes me van a preguntar o yo empiezo a hablar, porque yo antes que nada soy periodista y debería estar sentada ahí, junto a ustedes, mis colegas", dijo la ganadora del Premio Cervantes de Literatura antes de iniciar la plática donde detalló parte del proceso creativo de la historia de Lupe Marín, casada con el pintor Diego Rivera y el poeta Jorge Cuesta.
"Mi orgullo más grande es que cuando ustedes no habían nacido, en 1953, inicié como reportera, y viví eso de a ver si me va a recibir, si va a ser buena gente, como estaba chava, a ver si me echaba los perros", recordó la escritora mexicana en medio de la nostalgia y las risas de su fino carácter.
Elenita dijo que uno de sus mayores gustos siempre ha sido reportear, ya que siempre ha recogido voces y prodigiosas mentiras que son la verdad de cada uno de quien se las dice.
"Por qué escogí al personaje. Entrevisté a Guadalupe Marín en 1976, para Novedades, yo había entrevistado también a Diego Rivera estando muy joven, y en mi casa estaba proscrito Diego Rivera porque había pintado desnuda a mi tía Guadalupe Amor, le echaron toda la culpa a Diego, aunque yo digo que ella se desnudó solita, y desde entonces siempre tenía gripe, pero Lupe es encantadora".
Para conocer más al personaje, la escritora comentó que entrevistó a los nietos, a Juan Pablo y Diego, hijos de Lupe, quienes estarán junto a Silvia Pinal, amiga de Poniatowska durante la presentación de la novela.
Elenita, como le gritaba la gente desde lejos ayer cuando minutos más tarde dejó el Palacio de Bellas Artes después de su conferencia de prensa, explicó que a pesar de que la figura de Frida Kahlo se tragó a Lupe Marín, esta última fue una gran mujer y ejemplo de las mexicanas, digna de un homenaje.
"Tenía, como las tapatías, ojos de sulfato de cobre, verdes azules, impresionaba, además, luego de Diego se casó con un gran poeta, Jorge Cuesta, quizá el mayor crítico y uno de los miembros más importantes de la generación de los contemporáneos, Cuesta se enamoró de ella y Lupe lo destruyó, porque tenía esa capacidad, no es un personaje dulce, un poco como la Coatlicue, una mujer que sabe de crueldad", explicó la escritora.
Para Poniatowska, Lupe Marín era brava, le pegaba todo el día a Diego, le daba cachetadas y lo manoteaba, pero también le hacía muchas comidas, incluso cuando ya estaba con Frida, comidas especiales para él y sus invitados, incluso cuando odiaba a Frida.
"Cuando Lupe se casó con Diego Rivera y se dio cuenta que él trataba con grandes personalidades e intelectuales, decía cosas muy ocurrentes, quiso estar a la altura y lo estuvo con sus ocurrencias y con su imaginación, con sus lecturas, ella decía que había que leer de todo, desde Tolstoi hasta los pasquines de la época, ella sobresalía, muchos intelectuales la buscaban a ella y no a Diego, porque no estaban de acuerdo con la ideología de éste".
Durante la conferencia la autora recordó también que Lupe Marín tenía un gran criterio, y decía cosas muy buenas no como un crítico de arte, pero con mucha certeza: "aquí te faltó rojo, aquí te faltó verde, llevaba al Palacio Nacional, a donde estuviera pintando, la comida de él y le hacía comentarios muy buenos. En la novela aparece una carta que le escribe desde Guadalajara, donde lo que le dice sobre su pintura y sus murales es maravilloso, es lo que podía haber dicho Jorge Juan Crespo de la Serna, o Justino Fernández o cualquiera de los grandes críticos de la época".
Y como un aforismo monumental la escritora agregó: "bueno, además se acostaba con él y le debió dar mucho placer y eso es muy importante en la vida de cualquiera", lo que desató la risa y los aplausos de los periodistas presentes.