Entre las obras que dejaron de realizarse o sufrieron retraso el año pasado se encuentra el Hospital General de Torreón. (Archivo)
Por cada peso que el gobierno de Coahuila destinó en 2014 a inversión pública, asignó 4 pesos a la deuda.
Estas cifras no se ajustaron al presupuesto aprobado para 2014, ya que obra y deuda debieron recibir un recurso similar, pero el gobierno estatal sólo gastó la tercera parte del presupuesto que tenía para inversión pública.
De los 3,480 millones de pesos (mdp) que se tenían presupuestados se utilizaron 1,059 mdp, lo que representa sólo el 30.5 por ciento.
Por el contrario, al rubro de la deuda se tenía contemplado destinar 4,161 mdp, pero al 31 de diciembre gastaron 4,428 mdp.
Otro de los rubros que no se ajustó a lo presupuestado fue Inversiones Financieras y Otras Provisiones, pues incrementó su gasto un 250 por ciento. Originalmente se tenía contemplado un presupuesto de 24.1 mdp, pero al concluir el año ejercieron 62.4 mdp.
Entre las obras que dejaron de realizarse o sufrieron retraso el año pasado se encuentra el Hospital General de Torreón. El compromiso del gobierno era entregar la obra en diciembre de 2014, pero no fue así.
El secretario de Finanzas, Ismael Ramos, evadió informar si el retraso de la obra fue por falta de recursos.
En general, en 2014 el presupuesto no fue rebasado; de los 38,166 mdp proyectados, se ejercieron 36,688 mdp.
No obstante, de los nueve rubros que componen el presupuesto, en ninguno su ejecución se ajustó a los montos aprobados.
La Auditoría Superior del Estado (ASE) ha evidenciado la falta del orden en la programación del presupuesto. En 2012 el recurso aprobado fue de 32,296 mdp, y gastaron 466 mdp más.
En 2013, se había programado un gasto de 35,161 mdp, pero el gobierno gastó 37,236 mdp.