EDITORIAL Caricatura editorial Columnas Editorial

Riquelme, a la mitad

NUESTRO CONCEPTO

Uno de los acentos del II Informe de Gobierno del alcalde de Torreón, Miguel Riquelme, estuvo en el contraste de la realidad de la ciudad hace dos años con la situación actual. En varias frases, el munícipe evidenció un ánimo de marcar distancia y establecer diferencia de las condiciones críticas en las que su antecesor, también priista, dejó la administración, principalmente, aunque no solamente, en el tema de seguridad. En esta lógica, los avances son perceptibles y sería un despropósito negarlos. No obstante, ¿esto quiere decir que Torreón superó ya sus problemas principales y se encamina hacia un futuro más promisorio? Imposible aseverarlo ahora, porque es poco el tiempo y, sobre todo, porque muchos son todavía los pendientes. Y el propio alcalde lo reconoció en su discurso el viernes pasado en el Teatro Nazas.

Ciertamente la seguridad pública es mejor hoy que hace dos años y en este sentido la estadística es clara: de un promedio de dos homicidios diarios que se cometían en 2012 se ha pasado a un promedio de uno cada tres días en 2015. Los robos también han disminuido. Sin embargo la situación dista aún de estar en los niveles previos a inicio de la ola de violencia que azotó a la región entre 2009 y 2013, por lo que se puede decir que se está en el principio del camino, un camino que, hay que decirlo, no está exento de riesgos de volver al indeseable caos de hace tres años y prueba de ello es que se siguen cometiendo crímenes con el sello de los cárteles.

Otro rubro que motivó severas críticas al ayuntamiento anterior, fue el manejo de las finanzas públicas, sobre todo el gasto de servicios personales. Frente a ello y ante el complicado panorama económico derivado del desplome de los precios del petróleo, el alcalde Riquelme prometió una administración austera con una nómina menos abultada. No obstante, la bancada del PAN en el Cabildo ha señalado que el gasto burocrático (servicios personales y servicios generales) sigue acaparando poco más de la mitad del presupuesto de egresos anual y que las erogaciones de la nómina representan el doble de las que el ayuntamiento destina a inversión pública con recursos propios.

En materia de obra pública destaca sin duda el esfuerzo por crear espacios culturales y deportivos en sectores vulnerables y de alta incidencia delictiva, como el complejo La Jabonera y la unidad Compresora, con la finalidad de brindar una oportunidad de sano desarrollo a la juventud de dichas zonas. El reto aquí es generar un esquema eficiente de mantenimiento para evitar que a la vuelta de los años estos complejos decaigan. Además, otros espacios como el Metroparque y la Línea Verde, los cuales apenas se inauguraron sus primeras etapas, quedarán pendientes para 2016.

En contraste con lo anterior, el Consejo Lagunero de la Iniciativa Privada observa que si bien las obras realizadas son importantes, se han descuidado algunos servicios públicos, como el mantenimiento de otros parques y jardines y el pavimento que, pese a la ingente inversión, sigue mostrando el daño causado por las copiosas lluvias de hace algunos meses. En cuanto al agua potable, más allá de la polémica sobre si el arsénico ha dejado de ser un problema o no -misma que se resuelve al reconocer que sigue habiendo metaloide en los pozos, que la norma mexicana es muy inferior a la internacional y que lo que se hace es removerlo, ya que la solución de largo plazo está en la explotación racional del acuífero, que implica meter en cintura al sector agropecuario, en especial a su vertiente social, factor que la mayoría de los gobiernos de todos los colores prefiere evadir-, queda pendiente la promesa del alcalde de que no falte presión de agua en las colonias durante el verano. Respecto al transporte, se debe dar seguimiento al proceso de concreción del proyecto BRT o Metrobús y si logra el alcance metropolitano que se espera.

Mención aparte merece el alumbrado público, independientemente que nadie puede negar sus ventajas per se, el tema polémico son las aristas financieras y de transparencia debido al cuestionamiento de asociaciones como PC29 y Fomec respecto a los altos costos de la concesión a 15 años para la reconversión tecnológica. A la par de que se observan avances en la instalación de las nuevas luminarias led, no ha quedado claro si el esquema elegido fue el más adecuado y eficiente en cuanto a su costo-beneficio. Por otra parte y contrario a lo que se dice, la modernización no está concluida ya que las colonias que no han sido entregadas al ayuntamiento aún carecen de lámparas ahorradoras.

También está todavía sobre el escritorio la necesidad de dar cauce a la participación de la sociedad civil en la toma de decisiones más allá de los consejos que se han creado y que, hasta ahora, pocos resultados han ofrecido, y en un ánimo de mayor apertura y tolerancia a la crítica, aspecto en el que se ha quedado a deber. Por último, en materia de fomento económico, si bien ha habido una mejora de algunos indicadores de competitividad falta lo más importante: trazar una ruta viable para el crecimiento y desarrollo ordenado de los sectores productivos y, en consecuencia, de la ciudad. A la mitad del cuatrienio, hay avances, sí, pero también grandes desafíos todavía.

Leer más de EDITORIAL

Escrito en:

Comentar esta noticia -

Noticias relacionadas

Siglo Plus

+ Más leídas de EDITORIAL

LECTURAS ANTERIORES

Fotografías más vistas

Videos más vistos semana

Clasificados

ID: 1178786

elsiglo.mx