Hombres armados con fusiles Kalashnikov irrumpieron ayer en la sede del semanario Charlie Hebdo ubicado en el este de París y asesinaron a 12 personas. (EFE)
Luego del peor atentado en más de medio siglo en su territorio, Francia vive momentos de angustia y conmoción. Ayer, presuntos extremistas islámicos atacaron el semanario satírico Charlie Hebdo; doce personas murieron y once más están lesionadas.
Los periodistas y dibujantes de la revista eran conscientes de vivir bajo la amenaza de los integristas islámicos tras haber difundido caricaturas de Mahoma, pero pese a ello nunca habían cejado en su defensa de la libertad de expresión.
Poco después de las 11:30 de la mañana (4:30 de la madrugada, tiempo del centro de México), su lucha acabó en un baño de sangre cuando tres hombres armados con fusiles Kalashnikov irrumpieron en la sede del semanario, ubicado en el este de París.
Entre los fallecidos se encuentran el director del semanario, Stéphane Charbonnier, "Charb", y tres dibujantes del semanario, verdaderas leyendas de la ilustración satírica en Francia: Jean Cabut, "Cabu", Bernard Verlhac, "Tignous", y Georges Wolinski.
También falleció asesinado Bernard Maris, prestigioso economista, periodista y columnista de la publicación, y dos policías.
Según versiones, los asesinos gritaban "Dios es el más grande" y decían "vengar al profeta" (Mahoma) mientras disparaban.
Las autoridades francesas decretaron el nivel máximo de alerta y se lanzaron a la búsqueda de los tres agresores, identificados como Said y Chérif Kuachi, hermanos de 34 y 32 años, respectivamente, y Hamyd Murad, de 18 años, todos franceses.
De acuerdo con fuentes policiacas, en la madrugada (hora de Francia) el más joven de los atacantes se entregó a la Policía.
El presidente francés, François Hollande, dirigió un breve mensaje a la nación, en el que anunció para hoy jueves, día de luto nacional. "Francia fue atacada en su corazón" y en los principales "valores que defiende de libertad y justicia", dijo.
Pero antes de que Hollande se dirigiese a ellos, miles de franceses habían tomado de forma espontánea las plazas de las ciudades del país, convocados a través de las redes sociales, y agrupados en torno a un mensaje unánime: "Yo soy Charlie".
Ciudadanos y mandatarios de varios países manifestaron su solidaridad con el pueblo francés.
En una caricatura en el último número de la revista, que apareció ayer, su fallecido director, "Charb", dibujó a un supuesto yihadista bajo el texto: "Francia sigue sin atentados". El terrorista, dedo índice alzado y ojos perdidos, replica en la ilustración a esa noticia: "tenemos hasta el final de enero para presentar nuestros deseos para el nuevo año...".