Se disculpan. En la imagen se observa a los precandidatos demócratas al finalizar el debate.
-Los dos principales precandidatos presidenciales demócratas, Bernie Sanders y Hillary Clinton, dejaron atrás sus rencores sobre un acceso indebido a los valiosos datos de votantes de la campaña de ella, con lo que reenfocaron rápidamente el tono del debate de la noche del sábado a una discusión educada sobre la seguridad nacional, los crecientes temores de los estadounidenses sobre el terrorismo y la economía.
Clinton, la favorita del campo demócrata, se mantuvo enfocada en las elecciones generales y censuró el plan de Donald Trump de impedir el ingreso de personas musulmanas en Estados Unidos. Clinton describió a Trump, que lidera el proceso interno republicano, como el "mejor reclutador" del grupo Estado Islámico. "El señor Trump tiene una gran capacidad para exaltar los ánimos de la gente mediante bravuconerías e intolerancia", declaró la ex secretaria de Estado Clinton.
Clinton y Sanders, el principal contrincante de la precandidata, comenzaron el debate del sábado en la noche en medio de una de las pugnas más enconadas entre ambos en torno a la campaña misma en lugar de algún tema nacional o internacional.
El equipo de campaña de Clinton había acusado al de Sanders de robar información para ubicar a electores específicos.
En reacción a esa falta, el Comité Nacional Demócrata impidió temporalmente al equipo de Sanders acceder a la información de sus propios archivos de votantes, decisión que el senador de Vermont describió el sábado como un "acto atroz". Sin embargo, Sanders admitió que su propio equipo actuó indebidamente. "Este no es el tipo de campaña que realizamos", dijo Sanders.
Clinton rápidamente aceptó la disculpa de Sanders y afirmó que "debemos seguir adelante porque no creo que al pueblo estadounidense le interese esto".