Enfrentamientos. Mientras rebeldes saparatistas rodean al Ejército, éste responde. (EFE)
Tropas ucranianas combatían ayer lunes contra oleadas de separatistas apoyados por Rusia que trataban de rodear una importante terminal ferroviaria en el este del país, mientras -en una señal de desdén a los esfuerzos de paz- los rebeldes anunciaron planes para aumentar el números de sus efectivos.
En otros frentes, el bastión rebelde de Donetsk volvió a sufrir un ataque sostenido con fuego de artillería. Las autoridades civiles informaron ayer lunes que 15 civiles murieron por los enfrentamientos durante el fin de semana, mientras las autoridades ucranianas afirmaron que cinco soldados murieron y 29 resultaron heridos el domingo en el este de Ucrania.
Desde que la inestabilidad volvió a Ucrania a principios de enero, los separatistas han logrado avances notables al apropiarse de territorios que estaban en poder del gobierno ucraniano. Su principal objetivo ahora es Debaltseve, una encrucijada de caminos en poder del gobierno que alguna vez estuvo habitada por 25,000 personas que se encuentra entre las ciudades rebeldes de Lugansk y Donestk.
Casi 2,000 personas han abandonado el sitio en los últimos días.
Los efectivos rebeldes han lanzado múltiples ataques a posiciones del gobierno en Debaltseve pero fueron obligados a retroceder, dijo el vocero de las operaciones militares en el este de Ucrania Andriy Lysenko.
"Las unidades que han llegado a respaldar a nuestras tropas en Debaltseve están contraatacando y han evitado que el enemigo pueda rodear la estación", dijo.
Las autoridades municipales en Donetsk dijeron en un comunicado publicado en Internet que 15 civiles murieron por bombardeos durante el fin de semana.
Los separatistas cruzaron las líneas ucranianas la semana pasada en el pueblo de Vuhlehirsk en un camino al oeste de Debaltseve con lo que lograron acceso a una cumbre que se levanta sobre la carretera que pasa al norte del pueblo.