La agresión ha existido desde siempre en el planeta y, entre los humanos, está incrementándose gravemente.
En términos económicos, la seguridad representa cuatro billones 392 mil millones de pesos gastados cada año. Son 37 mil pesos anuales por cada mexicano, mismos que bien pudiéramos aplicarlos a combatir la ignorancia o la pobreza, lo que representa un subsidio de $3,000.00 mensuales por persona. ¿Le sorprenden las cifras?
En la vida social, la violencia también tiene que ver con la seguridad de la familia y sus espacios.
También considere que entre los animales no racionales, la violencia puede ser una expresión que trabaja como parte del instinto, desde nuestras más profundas estructuras del cerebro arcaico.
La diferencia estriba en que entre los llamados animales racionales no existe una relación clara entre agredir y conservar bienes; es una línea muy tenue entre el defender o querer abusar del otro.
Los estudiosos del tema hablan de la agresión benigna y maligna, ambas manifestaciones de nuestro ser violento: la primera es leve y espontánea; la segunda incluye la intencionalidad de hacer mal.
Sin embargo, es relativamente poco el tiempo en el que la humanidad se ha preocupado por la violencia, siendo hasta mediados del siglo anterior cuando empezaron a aparecer organismos como la OMS, que la han clasificado en diferentes tipos, entre ellos la psicológica, económica, laboral, familiar, escolar, social, etc. Todas con datos superficiales y/o profundos de agresión física.
José Tovar y Feggy Ostrosky, científicos latinoamericanos estudiosos del tema, han denominado a éstas personas "prisioneros del odio", al considerar que hay factores genéticos y de construcción del Sistema Nervioso Central que los orienta a ello, sumados a otros componentes como la influencia social que puede favorecer la violencia. Así, dan un nuevo significado y evaluación de responsabilidad por las acciones dañinas de éstas personas. ¿Estarán programadas para la violencia?
Diferentes investigadores se han dedicado a identificar signos y síntomas de la violencia, generando diferentes instrumentos que tratan de medir la gravedad de cada caso, como la "Escala Táctica del Conflicto", que mide ésta el interior de la familia; o el "Índice de Abuso del cónyuge" y la "Escala de Violencia y Severidad en la Mujer", todos desarrollados en EUA.
En México, Santiago y Valdez (2006) construyeron una escala adecuada a nuestra idiosincrasia, parte de la "Encuesta Nacional Sobre la Violencia Contra las Mujeres", que incluye diecinueve reactivos, desde lo más moderado como: ¿le ha exigido tener relaciones sexuales? o ¿le ha empujado intencionalmente?, hasta ¿le ha rebajado o menospreciado frente a otras personas? o ¿la ha agredido con navaja o cuchillo?
En 2009, la Unidad de Género del Instituto Politécnico Nacional desarrolló el "Violentómetro", escala que marca con colores el grado de violencia: amarillo que indica probabilidad; rosa, en donde ya es necesario reaccionar; morado, que denota la necesidad de ayuda profesional.
Los autores del texto "Mentes Criminales", José Tovar y Feggy Ostrosky, proponen un test diagnóstico de 14 items, que evalúa de cero a dos, según la respuesta, el grado de agresividad de las personas.
CALIFIQUE Y CALIFÍQUESE:
1. Creo que mucha gente exagera sus desgracias para que los demás los compadezcan o ayuden. 2. La mayoría de la gente mentiría para salir adelante. 3. La mayor parte de la gente es honrada por temor a ser descubierta. 4. Siento que con regularidad he sido castigado sin motivo. 5. Siento que me tienen mala voluntad. 6. Familiares o amigos tienen hábitos que me irritan mucho. 7. La gente me desilusiona con frecuencia. 8. Me enojo con facilidad. 9. No culpo a las personas que se aprovechan de otros. 10. De vez en cuando no resisto las ganas de hacerle daño a los demás. 11. Me siento como pólvora a punto de explotar. 12. Con frecuencia me meto en peleas. 13. Me he alejado de las personas por temor a hacer o decir algo que pudiera lamentar después. 14. Con frecuencia me mantengo aislado de las actividades de mis compañeros o amigos. Menos de 8 es baja hostilidad, siendo alta de 18 en adelante.
Tovar y Ostrosky escriben: "...no son locos ni inhumanos. Son seres humanos que se rigen por principios muy semejantes a los nuestros, están motivados por las mismas fuerzas que motivan al resto de los humanos y tienen necesidad de aprecio, de sentirse valorados y tener control; sin embargo, sus impulsos son exagerados y sufren de una distorsión de la realidad, lo que hace que sus mentes funcionen diferente"
No se confunda, debemos protegernos de su violencia aplicando la ley, pero también evaluarlos desde otra perspectiva.
Este Diálogo pretende informarle sobre datos importantes que, entregados a tiempo, bien pudieran evitar un conflicto mayor.
Para mayor información le recomiendo el texto que es corto aunque denso, pero muy interesante. Usted, ¿qué evaluación obtuvo?
ydarwich@ual.mx