Reflexión. La actriz plantea la búsqueda de los orígenes de la identidad.
Para la actriz Aura Arroyo Mascareño es fundamental ser honesta con lo que vive, siente y explora. Por ello encontró en el género biodrama el medio ideal para desarrollar el proyecto Entre la honestidad y el olvido, beneficiado por el Programa PECDA que llevan a cabo en conjunto la Secretaría de Cultura del Gobierno Federal, a través de la Dirección General de Vinculación Cultural, y el gobierno del estado de Sonora.
El biodrama es una rama del género dramático que principalmente se caracteriza por poner en escena o trabajar como material dramático las historias de vida de las personas (biografías). Así, ficción y realidad, público y privado, se ponen en tensión al recuperar la vida personal como experiencia única.
"Decidí explorar una parte de mi vida, la búsqueda de mi padre biológico. Me interesó averiguar qué pasó con la figura paterna que estaba ausente, qué me identifica y cómo me defino a partir de esta ausencia. Es una cuestión de identidad y sobre los beneficios o vacíos y dolores que trae esta ausencia".
Sin ser una historia lineal, la beneficiaria del PECDA en el estado de Sonora explicó que el montaje plasma las sensaciones que le produjo esta búsqueda e incluye textos de la obra El padre, del dramaturgo sueco August Strindberg, que se caracteriza por presentar la duda del hombre ante la paternidad.
La obra se complementa con una propuesta multimedia y se estrenará en enero de 2016. El proceso de investigación escénica fue variado e implicó cambios, pues en un principio la actriz no se sentía cómoda con la interpretación y el lenguaje parecía no coincidir con lo que deseaba proponer.
La egresada de la carrera de actuación de la Universidad de Sonora reconoce que en su profesión ha encontrado una forma de hacer resistencia a una realidad que no la tiene del todo conforme.