Cuatro militares colombianos, entre ellos un coronel y un capitán, fueron condenados a 25 y 50 años de prisión por el asesinato de dos civiles en 2008.
La sentencia a 50 años de cárcel recayó en Wilson Ramírez Cedeño, que era coronel al ocurrir los hechos, y Javier Enrique Alarcón Villa, que era capitán. También fueron condenados Eider Vega Arrieta y Carlos Vega Arrieta, que eran soldados profesionales, a 49 y 25 años de cárcel, respectivamente.
En Antioquía, integrantes de un batallón del ejército que estaban tras la pista de dos delincuentes ordenaron que se detuviera a dos hombres que se movilizaban en una motocicleta, y al no acatar la orden militar
Dispararon contra ellos.