Doloroso. A pesar de los nuevos informes, los padres tienen la esperanza de encontrar a sus hijos.
El subsecretario de Gobernación para los Derechos Humanos, Roberto Campa Cifrián, informó que los cinco jóvenes desaparecidos en Tierra Blanca, Veracruz, fueron asesinados.
Lo anterior, de acuerdo con la confesión que hizo Rubén Pérez Andrade, el octavo policía detenido por el caso. El 11 de enero pasado, cinco jóvenes fueron detenidos por policías estatales en Tierra Blanca, Veracruz, y desaparecidos posteriormente.
Hasta el momento, se tiene a ocho policías estatales involucrados con el caso y que permanecen detenidos.
En diversas entrevistas que Campa Cifrián ofreció en medios electrónicos, declaró que el octavo policía detenido,
Rubén Pérez Andrade, estuvo presente en los momentos clave: en la detención de los cinco jóvenes, en el traslado a un segundo punto para alejarse de las cámaras de videovigilancia y a un tercer punto, para un primer interrogatorio a los muchachos.
"Después [estuvo] en el rancho El Limón, donde vuelven a interrogarlos [a los jóvenes] y los privan de la vida. Fue testigo en el inicio del proceso de desaparición de los cuerpos", reveló.
Roberto Campa expuso que la información se obtuvo a partir de la declaración que hizo Pérez Andrade a la autoridad.
"La declaración es importante", señaló, "porque hasta ahora la investigación se está conformando principalmente con información técnica, con los videos, con huellas, con referencias de los teléfonos, pero de la declaración de esta persona, ahora vincula esta información que ha sido corroborada a partir de lo que dijo".
La investigación continúa, subrayó, y se trabaja para localizar a otras personas involucradas con el crimen organizado.
Las autoridades informaron a los familiares de los jóvenes desaparecidos, sobre las declaraciones que hizo Rubén Pérez Andrade.
Uno de los derechos que tienen los padres, expuso Roberto Campa, es a conocer la verdad; el otro derecho es la búsqueda y a la reparación del daño.
‘PUEDEN ESTAR VIVOS’
Bernardo Benítez Herrera, padre de uno de los jóvenes desaparecidos en Tierra Blanca, advirtió ayer que la declaración del policía Rubén Pérez Andrade en el sentido de que las víctimas fueron asesinadas y calcinadas, no es concluyente.
"Nosotros lo estamos tomando como una declaración más; hay que esperar a que siga el curso (de la investigación) porque tenemos otras declaraciones aparte de la que hace esta persona. Tenemos que tomarlo de esa forma porque la investigación va proseguir y con base a la investigación que se sigue podremos al final saber qué tanta certeza dan las declaraciones de este personaje", manifestó. "Para nosotros no es concluyente (la declaración)", sentenció.