Un matrimonio fue consignado ante un juez acusado de martirizar y provocar la muerte de su hija, de sólo 22 días de nacida.
El 7 de junio, Alfredo Eduardo Rivera, de 23 años, golpeó con la mano a su hija en la cabeza, por lo que ésta lloró aproximadamente hora y media, hasta que se quedó dormida. La bebé dejó de comer y dos días después su estado se agravó, por lo que familiares de ella solicitaron auxilio a policías, quienes ya encontraron a la menor sin vida.