Ayer visité en Monterrey un hogar para personas de la tercera edad. Una casa localizada en una zona residencial, muy amplia y bien acondicionada, con amplios jardines con rosales, crespones, bugambilias y una amplia variedad de árboles frutales. Los cuidados que brindan a los huéspedes son excelentes y todas las personas que viven ahí se ven felices y satisfechos. Conviven con dos hermosos perros labradores muy amigables y algunos de sus familiares y amigos que los visitan acuden a visitarlos acompañados de sus mascotas. La directora de la casa de hospedaje nos comentó que pronto los perros serán retirados de la casa y no se permitirá la presencia de mascotas. La dependencia de salud municipal no permitirá que las mascotas convivan con los huéspedes de la tercera edad. Es muy probable que quienes establecieron esta norma lo hayan hecho sin hacer una investigación previa de los beneficios que las mascotas brindan a las personas, en especial a los adultos mayores.
Hay muchos beneficios que la compañía de animales puede proporcionar a las personas mayores. Por lo general, los adultos mayores experimentan problemas de salud, soledad, depresión, y marginación, entre otros. Los beneficios de la compañía y convivencia con las mascotas son tanto a nivel físico como psicológico, los adultos mayores abandonan paulatinamente una vida de responsabilidades y rutinas y tener mascotas a su cargo puede ayudarles a no perder esa sensación.
Vivir con animales de compañía ayuda a mantener la autoestima de estas personas, a hacerles sentirse necesarios y útiles, disminuye la depresión, centrar su interés los impulsa a cuidarse más, participar en eventos sociales relacionados con los animales o simplemente realizar actividades físicas. Por ejemplo, está demostrado que acariciar a un perro o un gato disminuye la tensión arterial y observar peces por lo general, resulta relajante. El canario es un clásico en las mascotas para mayores. Además, se crea una especie de empatía entre la persona y la mascota la cual motiva incluso que la persona le hable a la mascota; el vínculo que se crea entre ellos es tal, que la mascota extraña a su amo o ama cuando no está en su presencia.
Está demostrado que en el caso de las mujeres, la convivencia con una mascota favorece la socialización con otras personas, mientras que en caso de los varones estimula la realización de actividades físicas, de forma generalizada. Existe una relación mutua en la que las personas mayores se benefician de la compañía de los animales reduciendo la soledad, pero también en la que las mascotas se sienten queridas y encuentran un hogar, la clave es dar y recibir cariño.
Las mascotas requieren una serie de cuidados diarios, tanto a nivel físico como a nivel psicológico. Perros, gatos o pájaros, en mayor o menor medida, necesitan atención de su amo, salir a pasear, comer, lavarse y que se les preste atención. Los adultos de la tercera edad que son capaces de proporcionar estos cuidados, experimentan un notorio incremento en su autoestima.
A pesar de que en nuestra cultura no es muy común tener pájaros como mascotas, ya es más común que las personas de más edad tengan estas mascotas bajo su cuidado. En China, por ejemplo, existen parques exclusivos en donde las personas mayores pueden prestar cuidados, pasear, comprar alimentos y charlar con otros ancianos sobre el canto o el color del plumaje de los pájaros. Las variedades más comunes son los canarios y los periquitos, pues son ideales para personas mayores inexpertas, requieren poco espacio, en comparación con otros animales. Es necesario que la persona mayor a cargo se ocupe del aseo de la jaula y del suministro de agua y comida. La recompensan es que se convertirán en unas mascotas muy afectuosas que llenaran la soledad y mejoraran la salud emocional de las personas mayores.
Los perros son una de las opciones más demandadas y recomendadas, pero esto depende de la edad de los ancianos. Antes de adoptar uno, debemos de ser conscientes de las limitaciones y adaptar la raza y la edad del perro a la propia persona. Estas mascotas requieren de muchos cuidados y también pueden sentir soledad y faltos de cuidados como las personas por lo que deberá de ser una decisión muy bien meditada. Los perros serán nuestras mascotas de forma incondicional y ayudan a prevenir enfermedades crónicas como la osteoporosis, la artritis, las enfermedades coronarias y la hipertensión, además de paliar la sensación de soledad. Dentro de los factores a tener en cuenta con estos animales están el cuidado y el mantenimiento, la edad del perro, el tamaño, el pelaje y la raza y tener en cuenta además, que cuanto más jóvenes sean más activos serán.
Los gatos son animales que requieren muy pocos cuidados comparados con un perro y son capaces de proporcionar mucho cariño a pesar de su fama de pedantes y autosuficientes, lo que los hace parecer distantes. Las ventajas de los gatos como mascotas para personas de la tercera edad son muy amplias, son la mejor opción para ancianos con problemas de movimiento, incapaces de pasear. Todos los hábitos de los gatos son caseros, pueden quedarse solos durante varios días preocupándonos solo de dejarles agua y comida. Ideales para personas que por problemas de salud tengan que acudir al médico con frecuencia. También son animales de compañía muy limpios. Gracias a sus hábitos de higiene ellos mismos limpiarán y no mancharán prácticamente la casa.
Los gatos brindan serenidad y tranquilidad a los adultos mayores, quienes al atenderlos olvidan sus dolencias. Los gatos no requieren dedicación constante y por lo general, suelen estar siempre buscando el calor de su dueño mientras éste ve la televisión o realiza alguna tarea que no requiera mucho movimiento, lo que da mucha paz a quien lo cuida.
En los países avanzados, existen incluso los llamados "cafés para mascotas". Las personas llevan a su perro a estos lugares en donde los canes conviven juntos, en armonía, con muchos perros de otras razas bajo el cuidado de personas expertas, mientras los dueños charlan y saborean un delicioso te o café. Cada vez más residencias de ancianos permiten que sus huéspedes lleven con ellos a sus perros, gatos, pájaros y otras mascotas. Al parecer, en Monterrey van, equivocadamente, en el sentido.