Los estragos por la avenida extraordinaria del río Nazas se incrementaron ayer debido al caudal de 650 metros cúbicos por segundo (m3/s) hasta la represa de San Fernando y de 580 m3/s a partir de ahí, que tuvo el cauce todavía hasta la tarde de ayer.
El problema más grave se registró en el cuadro bajo, desde el municipio de Matamoros hasta San Pedro, en Coahuila, donde se presentaron desbordamientos que obligaron la evacuación de poblados y la movilización de efectivos del Ejército, quienes con ayuda de pobladores y personal de dependencias estatales y municipales reforzaron los bordos de contención del río.
En Matamoros el río se desbordó en dos tramos cerca del ejido Hormiguero, del cual 300 personas fueron rescatadas la madrugada del sábado.
Más adelante, en el ejido Jaboncillo de Francisco I. Madero maquinaria y personas trabajaron durante horas para restaurar un bordo de contención que cedió ante el caudal, lo cual ocasionó la filtración de agua hasta una granja avícola que fue desalojada.
En San Pedro, once comunidades permanecían incomunicadas vía terrestre y ayer se registraron desbordamientos en varios puntos como San Miguel y en Santa Elena. Las autoridades municipales confirmaron que se procedería a la evacuación de unas 90 familias de los ejidos Cleto y San Nicolás, ya que existe el riesgo de que el caudal "reventara" los bordos.
Debido a la situación, el gobernador de Coahuila, Rubén Moreira, sostuvo una reunión con los alcaldes de la región, sus equipos de Protección Civil y autoridades de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) para evaluar daños y riesgos.
Pero del lado de Durango también continuaron las afectaciones, principalmente en el municipio de Lerdo. Una de ellas fue la falla en el sistema de pozos San Fernando que dejó a prácticamente toda la ciudad sin agua durante varias horas.
El trabajo también se concentró en reforzar los bordos en la colonia El Centauro que desde el viernes se inundó, así como en restaurar la carretera que pasa por el parque Raymundo, en la que se registró un fuerte hundimiento.
La Conagua realizó dos ajustes ayer a la extracción de la presa Francisco Zarco, para quedar finalmente en un gasto de 400 metros cúbicos por segundo (m3/s).
La presa Lázaro Cárdenas -que sigue cerrada- se encuentra al 95% de su capacidad con escurrimientos de 334 m3/s, mientras que la Francisco Zarco ayer se reportaba al 73%, sin entradas.
Trabajo en equipo. En el ejido Hormiguero, en Coahuila, el bordo de protección cedió ante el caudal del río Nazas, por lo que habitantes y efectivos del Ejército Mexicano colocaron costales para contener el agua. El gasto de la presa Francisco Zarco bajó a 400 m3/s.