Descuido. El área de los muros de adobe está convertida en un basurero, pues no se ha incluido en las etapas del parque.
La construcción del parque La Esperanza quedó incompleta, pues algunas obras de la segunda etapa todavía no concluyen y tampoco se han atendido los muros de adobe que se van a preservar, zona que está convertida en un basurero.
La rehabilitación de muros de adobe es una de las obras que se dejaron pendientes y por ese motivo, esta área está convertida en un depósito de basura y escombros.
Pese a que dichos muros deben tener un cuidado especial, por el riesgo de derrumbes, el espacio que ocupan no está cercado y junto a ellos hay basura y desechos de todo tipo, incluso de las mismas obras que en su momento se ejecutaron en el interior del parque La Esperanza.
El Municipio tiene considerado efectuar una labor de limpieza profunda en esa zona.
SE ESFUERZAN POR MEJORAR EL PARQUE
Tras el nombramiento de un administrador para el parque La Esperanza, el personal a su cargo se esfuerza por mejorar las condiciones de este paseo público que hasta inicios de año, presentaba varios signos de deterioro y abandono.
Aunque la construcción de una segunda etapa de obras se llevó a cabo desde 2014, sólo se ha entregado al Municipio la primera -que inició desde mediados de septiembre de 2011-, aunque los diez trabajadores a cargo de la administración tratan de dar mantenimiento al resto de las áreas.
Gilberto Lavín es el encargado del parque y fue asignado por parte del Municipio a mediados de enero pasado.
Refirió que desde entonces se han efectuado algunas obras de mantenimiento como el reforzamiento de la reja perimetral, debido a que presentaba deterioro en algunos puntos y hasta se mantenía sujetada con alambres en determinadas áreas.
La administración también echará a andar la planta de tratamiento de aguas residuales, con la cual se espera disponer de 70 metros cúbicos para el riego de las áreas verdes.
Actualmente, la Dirección de Servicios Públicos les hace llegar cuatro pipas de 25 mil litros cada una por día, pero este volumen de agua es insuficiente, a lo cual se debe que muchas de las áreas del parque estén secas al igual que los árboles.
Desde entonces, también se han retirado unos 40 árboles que se encontraban completamente secos y otros más están en proceso de rescate porque presentan un deterioro importante. En los que aún se conservan, tuvieron que hacerse cajetes para que retengan el agua con que se les riega, mientras que en otros casos se retiró el caliche para cambiarlo por tierra, pues todos esos factores impedían su crecimiento.
Lavín dijo que también se atienden detalles de las instalaciones de Internet, el clima y la electricidad para la biblioteca digital, que ocupará el espacio de la antigua Casa Azul de la desaparecida Jabonera La Esperanza.
Este inmueble ya fue rehabilitado en su totalidad, pero no se ha inaugurado ni equipado como corresponde.