EDITORIAL Columnas Editorial Caricatura editorial

El estigma de Jorge Herrera

No hagas cosas buenas...

ENRIQUE IRAZOQUI

Vaya "sorpresa" que se está llevando el pueblo duranguense esta semana, cuando el flamante gobierno estatal declaró apenas hace unos días que la deuda del Estado ronda los 15 mil millones de pesos, lo que equivaldría a una deuda per cápita por cada duranguense del orden de los 8 mil quinientos pesos, ya que el censo más reciente poblacional indica que alcanza la cifra de un millón 700 mil habitantes.

Con esta información, pareciera de inicio que el gobierno de Jorge Herrera Caldera, recién concluido el pasado 15 de septiembre, obró de manera similar al del profesor Humberto Moreira Valdés en Coahuila (2005-2011) quien asumió en aquel lejano 1 de diciembre de 2005 las riendas del estado con cero deuda bancaria y entregó a través del testaferro y gobernador sustituto, el prófugo de la justicia de los Estados Unidos, Jorge Torres, un adeudo que rondó la friolera cantidad de 38 mil millones de pesos.

Hay que aclarar que hay diferencias sustanciales entre lo ocurrido en Coahuila y Durango respecto al endeudamiento que en los últimos años han sufrido las arcas de sendos estados. Mientras en el caso de Coahuila, parte de la deuda se contrató de manera ilegal, falsificando decretos del Congreso del Estado para contratar empréstitos hasta por 18 mil millones de pesos, que luego la legislatura servil de inmensa mayoría priista legalizó.

De ese entonces se encontraban algunos políticos laguneros como Verónica Martínez, actual presidenta del Comité Estatal del PRI; Jaime Russek, quien se desempeña como director de desarrollo económico del municipio de Torreón, Juan González, flamante alcalde de San Pedro de las Colonias; Shamir Fernández, nuevamente diputado local y presidente del PRI de Torreón; Hilda Flores, quien hoy es nada menos que senadora de la república y aspirante a la candidatura a la gubernatura; más los miembros de otras latitudes del estado.

En el caso específico del gobierno de Jorge Herrera, lo que el actual gobernador José Rosas Aispuro y su equipo están tratando de hacer, es de aclarar con precisión ese estatus en que se encuentra la tesorería duranguense al momento de recibir la administración, por eso surgen las primeras conclusiones que Herrera quintuplicó el pasivo estatal, ya que cuando él asumió el cargo hace seis años, se declaró que la deuda estatal rondaba los 3 mil millones. Hoy el gobernador Rosas habla de 15 mil millones, ciertamente visto así el pasivo ha crecido exponencialmente. El caso es que cuando se desglosan los conceptos se empieza a aclarar cómo había sido posible que la deuda hubiese crecido de esa forma y nunca se hubiera hecho escarnio alguno. Entonces surgen los PIPS ( Proyectos de Inversión Privada y de Servicios) que son en pocas palabras proyectos principalmente de infraestructura que son financiados por la iniciativa privada, pero que tienen que irse amortizándose en el tiempo. Por lo regular estos proyectos generan ingresos para pagarse al menos parcialmente; como por ejemplo el segundo periférico de cuota que conecta El Vergel en Gómez Palacio a Matamoros, Coahuila.

No es el caso de Durango, que tiene contratos de PIPS por alrededor de 6 mil millones, más un crecimiento en pasivo bancario de otros 6 mil millones y adeudos de corto plazo y de proveedores por casi tres mil millones, lo que redunda en la cifra que informa Rosas Aispuro de casi quince mil.

¿Es responsabilidad plena de Jorge Herrera el crecimiento de la deuda?, en parte sí, su administración le solicitó al Congreso que le autorizara contratar los empréstitos, aunque algunos exdiputados salgan con respuestas tan estúpidas como que "fuimos engañados".

Pero su responsabilidad es mayor por haber minimizado junto a su aparato de comunicación todo el sexenio lo referente a los PIPS, que para el caso también es deuda.

Además la contratación de estos novedosos instrumentos comenzaron en tiempos de su mentor, el senador Ismael Hernández Deras, del cual Jorge Herrera como se ve, nunca acabó de destetarse, y ahora él tiene que cargar con el estigma de haber condenado a Durango a más de 20 años de endeudamiento.

Leer más de EDITORIAL

Escrito en:

Comentar esta noticia -

Noticias relacionadas

Siglo Plus

+ Más leídas de EDITORIAL

LECTURAS ANTERIORES

Fotografías más vistas

Videos más vistos semana

Clasificados

ID: 1272230

elsiglo.mx