Personaje con trascendencia social en la vida de Gómez Palacio, y de toda la Región Lagunera, es Don Valente Enríquez Mestas, originario de San Juan de Guadalupe, Dgo., en donde nace el 6 de enero de 1933. Llegó sorpresivamente su oficina que tiene acondicionada en el interior de su negocio de comerciante en el giro de abarrotes. Me recibe gentilmente, interrumpiendo la atención que le presta a una persona con la que habla sobre negocios, pues me presento sin haber concertado cita previa y al entrar en su privado, encuentro que sobre la cubierta de su escritorio hay un libro entreabierto, fijo mi mirada en él y alcanzo a leer el título: "El murmullo de las Abejas", y al darse cuenta de esto me dice; "es de una autora de Monterrey llamada Sofía Segovia; recomiendo su lectura porque es un libro interesante que habla de la región de Linares, de Montemorelos, de Monterrey sobre el desarrollo y la gente de esta parte importante del norte del país".
Su padre fue el señor Valente Enríquez Ramírez y su madre la señora Juana Paz Mestas Esquivel. Contrae matrimonio con la señora María Asunción Delgadillo Hernández, el 10 de marzo de 1961 en la propia cabecera municipal de San Juan. Tiene cuatro hermanos: Martha (f), Jesús (f), Juana María y María del Socorro. De plática abierta y amable, en la que se adivina sinceridad y sencillez, y una preclara inteligencia, don Valente me dice que desde muy pequeño comenzó a trabajar en el comercio y a los 14 años era ya ayudante de su papá en dicha inquieto y activo, desde joven participó en la política de su municipio, desempeñando el cargo de dirigente de la CNOP en 1967; fue presidente de la Junta Federal de Agua Potable de 1959 a 1968; desempeña la sindicatura municipal en la administración 1965-1968, y de allí llega a ser Presidente Municipal de su querido San Juan de Guadalupe para el período 1968-1971, siendo Gobernador del Estado, el Ing. Alejandro Páez Urquidi, período que no cubre totalmente pues solicitó permiso al Cabildo y al Congreso del Estado para separarse del cargo, ya que su propósito era venir a Gómez Palacio.
Propósito que cumplió cabalmente pues a esta ciudad arriba el 26 de diciembre de 1970. ¿Porqué Gómez Palacio, don Valente, y no Torreón u otra ciudad más importante?, le pregunto. Se acomoda en el sillón, alisa su cabello y se ajusta los anteojos: "Todos mis amigos me decían, vete a Torreón, es una ciudad con más desarrollo y futuro y seguramente te irá mejor", explica; y responde: "la verdad es que quiero a Durango y no quise salir del Estado; por eso decidí instalarme en Gómez Palacio, cuando tenía 37 años de edad".
Desde su llegada continúa con la misma actividad comercial, aperturando su negocio Centro Abarrotero de Gómez Palacio, S. A. ubicado desde entonces en la esquina de avenida Allende y calle Degollado en el centro de la Ciudad, comerciando al mayoreo y medio mayoreo abarrotes y semillas en general. Su pasión por el trabajo no le impidió incursionar con éxito tanto en la política como en la administración pública gomezpalatina.
En 1974 fue Presidente del Consejo de Colaboración Municipal, órgano de consulta ya desaparecido, durante los períodos de los presidentes municipales, licenciado Sergio Estrella Ochoa y el señor Carlos Herrera Araluce. En la segunda administración del señor José Rebollo Acosta (1989-1992), fue Jefe del Departamento Municipal de Agua Potable y Alcantarillado, que posteriormente se transformó en el organismo público descentralizado que hoy es el SIDEAPA, cargo en el que sólo duró el tiempo necesario para poner orden en la administración y en las finanzas del organismo, por lo que una vez logrado se separó para seguir trabajando en sus negocios particulares.
De trato amable y buen interlocutor, don Valente Enríquez Mestas es apreciado en los diferentes círculos y sectores sociales por su don de gentes y carácter filantrópico. En el año 2010 se le otorga el Testimonio Santiago Lavín Cuadra, como Ciudadano Distinguido por parte del Ayuntamiento de Gómez Palacio, que presidía la Lic. Rocío Rebollo, así como el Ancla otorgado por la Asociación "Unidos por Gómez Palacio", por conducto del Dr. Edmundo Mesta Figueroa, en su calidad de presidente. En 1999 recibe un Testimonio de Reconocimiento por su importante aportación económica a la construcción de la Carretera La Flor de Jimulco - San Juan de Guadalupe. El 24 de junio de 2013, el mero Día de San Juan, el Alcalde de aquel municipio, Efraín Padilla Flores, le entrega un "Reconocimiento por su Solidaridad con Grupos Marginados" y su contribución en beneficio de la comunidad sanjuanense, y que contiene la siguiente leyenda: "Nunca es demasiado el agradecimiento a quien no abandonó a su gente en los peores momentos".
Es aficionado a los diferentes deportes como el futbol soccer, y el beisbol que jugó en el equipo de su natal San Juan como 1ª, base; apasionado del boxeo y de la fiesta taurina, asistiendo a estadios y a los espectáculos cada vez que sus actividades se lo permiten. Gusta de la música de todos los géneros, pero especialmente la mexicana de mariachi y de tríos, se declara admirador del cine mexicano, mencionando que tiene todas las películas de la época de oro, así como las norteamericanas en español. Tiene como película favorita "Casablanca" con Humprey Bogart e Ingrid Bergman. Su artista mexicano favorito es "Cantinflas".
Se precia, y así lo expresa, de cultivar amistad con los que aún viven y haberla cultivado con los que lamentablemente ya se fueron, diferentes personas representativas, mencionando entre otros, a Nacho Guzmán, don Salvador Álvarez Díaz, don Arturo Cuéllar Carreón, don Roberto Webb Amparán, don Vicente Alvarado, Miguel Sánchez Carrillo, los hermanos Mario y Ricardo Hamdam, don José Rebollo Acosta, Alberto Llorente, Lic. Jorge Torres Castillo, Lic. Ricardo Ramírez, Carlos López Sosa (El Chaflán), Dr. Francisco Balderrama Ruiz, don Natividad Ibarra Rayas y su hermano don Jesús, don Carlos Herrera Araluce, Manolo Fernández, don Pepe del Rivero, don Manuel Bitar, Bernardo Lomelí... Con muchos de ellos compartió tareas comunes e inquietudes en el ámbito social y político.
Hoy don Valente, con 83 años de una vida intensa e interesante, conserva un magnífico estado de salud y plenas facultades físicas e intelectuales; posee una magnífica y envidiable memoria; está dedicado de lleno a su actividad de comerciante, pero dispone de tiempo suficiente para ser un constante, permanente y asiduo lector de toda clase de libros. "Libro que llega a mis manos, libro que leo", dice entre risas. Afirma categórico: "El mejor libro que he leído, después de la Biblia, es Abel y Kane". Cuando iniciamos esta plática tenía preparado para leer también "El Conde de Montecristo" de Alexandre Dumas, cuyo personaje central es Edmundo Dantés, novela que le parece interesante y atractiva.
Confiesa ser un apasionado de la historia de México, pero tiene especial interés en la historia de la revolución mexicana, sobre todo la época que va de Porfirio Díaz a Lázaro Cárdenas. La figura histórica que admira es la de don Benito Juárez, como héroe nacional. Así es don Valente Enríquez...