¿Qué debemos esperar de Donald Trump?
Sin duda uno de los personajes mas controversiales de los últimos años. Un acaudalado ciudadano originario de la ciudad de Queens, Nueva York. Su fortuna surgió de negocios basados en la especulación de bienes raíces. Otros negocios como líneas aéreas y resorts han sido sus mayores fracasos. En 2004 y 2009 sus empresas entraron en bancarrota y por circunstancias aún desconocidas salieron adelante, pero es indudable que su habilidad para las finanzas es poco afortunada. Sin embargo, con sus recursos económicos estableció una plataforma política desde un Reality Show (The Apprentice) que cautivó a televidentes jóvenes con un premio de $ 250 mil dólares y la dirección de una de sus empresas. Por supuesto, y más que el premio económico, era el de darle la visa a terrenos de los mas ricos del país y del mundo a esos jóvenes. Por supuesto que como negocio fue un fracaso, pero como lo mencioné, consolidó una plataforma mercadotécnica que más adelante la utilizaría como política para lanzarse a la presidencia de los Estados Unidos.
Su arrogancia y soberbia sólo era compatible con un partido político, el Republicano. Engañados (la mayoría) por el sueño americano, el partido lo arropó y se catapultó como aspirante a la candidatura en la carrera por la presidencia del país mas poderoso del mundo.
Donald Trump, no es un político, pero sí es un embaucador de profesión. Ha utilizado sin reservas a los medios de comunicación como catapulta en su carrera y la avaricia de estos medios de comunicación por ganar y ganar dinero con sus declaraciones incendiarias ha llevado al Partido Republicano a una encrucijada respecto a la legitimidad de su candidato.
Los medios de comunicación han explotado la morbosidad natural del ser humano sin importar los resultados futuros que se desencadenarían si este personaje frívolo llegará a la presidencia.
Hoy es el tema a tratar en todas las meses de discusión, en todas las reuniones, sin importar clase, color o religión. Ha llevado a personajes importantes como presidentes de otras naciones a opinar sin deber hacerlo. Ha contrapuesto y dividido a familias, pueblos y razas. Incluso, el propio Barack Obama ha sido orillado a opinar sobre un tema del cual pondría en riesgo la imparcialidad que él debería de defender.
Donald Trump sabe perfectamente que su oferta política es sólo un capricho, prácticamente difícil de lograr o instrumentar por los grandes y poderosos intereses que sí están verdaderamente fuera de su alcance y que al final se tendría que someter, como todos los presidentes que le antecederían. Prefiere vender algo simple como el odio racial.
En México tenemos a nuestro Trump, sin duda un espejo en sus debidas proporciones y que se le nombro como “un Peligro para México” (Andrés Manuel López Obrador), circunstancialmente hoy en silencio para dejarle el foro a otro, que el día de mañana “podría” ser un gran aliado. A este tipo de personajes les hace falta declaraciones espectaculares para seguir subsistiendo, y seguir estando en la prensa ya que, según ellos, les va a permitir mayor penetración en la comunidad. Un problema de ellos, es que esas declaraciones tienen que ir subiendo de tono para no perder el interés de los lectores. ¿Hasta dónde estaría dispuesto a llegar Mr. Trump para continuar y llegar a la Casa Blanca (la americana)?
¿Qué hace Donald Trump? Como aspirante a la candidatura del Partido Republicano, su trabajo, como dicen “By the Book”, el siguen las recomendaciones, acciones, cronogramas de sus asesores en mercadotecnia.
Concluyo.- Donald Trump, es sólo el resultado de un estudio mercadotécnico (pagado por él) que utiliza a un controvertido y escandaloso personaje, le encanta el escenario y los reflectores. Sueños de un joven ignorante de políticas públicas internas y externas. Seguramente resultado de una educación de acoso por sus mayores, por lo que ahora trata de llamar la atención, cueste lo que cueste.
Víctor Alducin,
Torreón, Coahuila.