Víctimas. En el ataque murieron 10 mujeres y nueve hombres. La víctima más joven tenía 19 años y la mayor 70.
El odio parecía haber sido la motivación de un joven japonés que mató a 19 personas a puñaladas en un centro para discapacitados mentales del que fue despedido. Al mismo tiempo, se supo que hace unos meses, había enviado una carta al Parlamento diciendo que las personas con discapacidad debían morir.
Cuando terminó el ataque, Satoshi Uematsu, de 26 años, había dejado muertos o heridos a un tercio de los casi 150 pacientes del centro, en un ataque en la madrugada del martes que duró unos 40 minutos. Es el asesinato masivo con más víctimas que sufre Japón en décadas. Hay 25 personas heridas, 20 de ellas de gravedad.
A DETALLE
Uematsu intentó entregar en febrero una carta que escribió al presidente de la Cámara Baja del Parlamento, en la que pedía la muerte de todos los discapacitados en "un mundo que permite la muerte piadosa".
Uematsu presumió que tenía la capacidad de matar a 470 discapacitados en lo que describió como una "revolución", detallando un ataque contra dos instalaciones tras lo cual se entregaría.
La misiva, que fue entregada a la policía de Tokio, incluía el nombre, dirección y teléfono de Uematsu, y se informó de su amenaza a la policía local.
PERSONAS
Permanecen heridas, 20 ellas de gravedad.