Un aficionado a los juegos de video se llevó la mejor sorpresa de su vida cuando uno de los empleados del centro comercial al que siempre iba a jugar decidió regalarle un Wii.
El chico, dicen, visitaba la tienda Best Buy, ubicada en Nueva York, Estados Unidos, todos los días y siempre jugaba la misma consola.
El videojuego era el de prueba, pero el muchacho, durante mes y medio, no faltó ni un solo día. Los empleados, al final, decidieron que lo mejor era regalarle su propia consola, como un presente navideño. Un acto admirable y lleno de corazón.
Un regalo que vale aproximadamente $300 dólares. (INTERNET)