El mariscal de campo de los Acereros se recupera de una lesión. (AP)
El quarterback de los Steelers de Pittsburgh, Ben Roethlisberger, dijo que aún siente dolor dos semanas después de someterse a una operación para reparar los meniscos de la rodilla izquierda, pero no se descarta para jugar el domingo en Baltimore.
"Uno se operó hace dos semanas, claro que hay un poco (de dolor)", reconoció Roethlisberger.
"Pero vamos, todo aquel en este vestuario que no esté adolorido es porque no ha estado en el campo. Todos sentimos dolor a estas alturas".
Roethlisberger practicó el miércoles de manera limitada con el primer equipo. Lo mismo ocurrió la semana pasada y también el lunes.
Roethlisberger dijo que es importante sentirse cómodo en el terreno de juego, protegerse a sí mismo en el bolsillo y controlar la hinchazón en la rodilla.
"Vamos día a día", dijo el quarterback. "Cuando me sienta saludable, jugaré. Estaré listo".
El pasado dijo que la decisión de si jugará o no la tomará el coach Mike Tomlin. Hasta el momento la hinchazón no ha sido un problema, aunque Roethlisberger seguirá en contacto con el médico del equipo, el doctor James Bradley, para monitorear su rodilla conforme incrementa su carga de trabajo.
"El doctor Bradley me dijo que ya he pasado por esto anteriormente, así que será mi cuerpo el que me de las mejores indicaciones sobre cómo me siento", declaró.