Habitantes de este sector denunciaron que por la mala calidad de los trabajos finales, algunos automóviles han quedado atorados en los agujeros que se han ido formando. (EL SIGLO DE TORREÓN)
Por lo menos diez calles de la colonia San Antonio de Gómez Palacio están intransitables porque con las obras de reposición de líneas de agua potable que se llevan a cabo, el pavimento quedó destruido y la compactación de la tierra sobre las zanjas es deficiente.
Habitantes de este sector denunciaron que por la mala calidad de los trabajos finales, algunos automóviles han quedado atorados en los agujeros que se han ido formando cuando los vecinos intentaron acceder a sus cocheras, mientras que en otros casos, los bordos son tan prominentes que es difícil transitar sobre ellos.
Desde hace más de dos semanas, trabajadores acudieron con maquinaria a trazar líneas, levantar el pavimento y abrir zanjas sobre las calles San Ángel, San Benito, San Clemente, San Diego, San Elías, San Federico, San Gerardo, San Humberto y San Isidro, todas las cuales cruzan con el bulevar San Antonio, el principal acceso a la colonia.
Aunque en éstas ya introdujeron la tubería, el rellenado de las zanjas no fue el adecuado en casi todos los casos; en la calle San Gerardo hasta piedras utilizaron para cubrir la excavación.