Premiación. El creador y protagonista de Hamilton, Lin-Manuel Miranda se llevó en total once reconocimientos.
Los premios Tony, los galardones de teatro más famosos del mundo, reconocieron a Hamilton con 11 estatuillas y se convirtieron en una reivindicación de la diversidad sólo pocas horas después de la masacre en Orlando.
Un musical a ritmo de hip-hop sobre los padres de la patria con reparto interracial y en el que la estrella (música, libreto, interpretación y composición) es un puertorriqueño, Lin-Manuel Miranda, fue, como estaba previsto, la ganadora de la noche.
Al músico que ya triunfara con el musical In the Heighs, también dirigido por Thomas Kail, se le resistió el premio de mejor actor musical, que se llevó su compañero de escena, Leslie Odom, Jr.
Miranda llamó la atención por sus discursos, a modo de sonetos, y especial resonancia tuvo su frase "El amor es amor y no puede barrerse". En las redes sociales fue tendencia la etiqueta "#Loveislove".
La presencia latina gracias a Miranda, así como a Emilio y Gloria Estefan con On your feet!, y la afroamericana, con obras como Eclipsed o The Color Purple, daban una imagen muy distinta de la vista en los últimos premios Oscar.
Una realidad que ensalzó rápidamente el presentador de los Tony, el actor James Corden.
"Esto es como los Oscar pero con diversidad. Hay tanta diversidad que (el precandidato republicano Donald) Trump ha amenazado con construir un muro alrededor de este teatro", bromeó Corden, conocido actor, con un Tony en su haber, y popular en los últimos tiempos por su programa de televisión en el que canta canciones con famosos desde su coche.
Más allá de Hamilton, los galardones se repartieron principalmente entre The Humans (el segundo título más premiado, con 4 estatuillas, incluida mejor obra no musical), y A view from the bridge y The Color Purple, que se llevaron los galardones de mejor "revival" en Broadway, entre otros.
Dos veteranos, Jessica Lange y Frank Langella, obtuvieron sendos premios a la mejor actuación de teatro no musical por The Father y Long Day's Journey into the Night, respectivamente.
En los agradecimientos de unos y otros desde el Beacon Theatre estuvo muy presente la masacre de Orlando perpetrada la madrugada del domingo.
Uno de los más emocionantes fue el de Frank Langella, que dijo que cuando una desgracia así ocurre "hay tres opciones: dejar que nos defina, dejar que nos destruya o conseguir que nos haga más fuertes".
Su mejor teleaudiencia desde 2001
La ceremonia de los Premios Tony trasmitida por CBS el domingo tuvo su mejor índice de audiencia desde el 2001.
El espectáculo atrajo a 8.73 millones de espectadores, 35% más que el año pasado, de acuerdo con cifras preliminares de Nielsen Co.
El incremento fue aún más pronunciado en el grupo demográfico clave de 18 a 49 años, que se incrementó 60% con respecto al 2015.
La ceremonia del año pasado, presentada por Alan Cumming y Kristin Chenoweth, fue vista por 6.46 millones de espectadores. En el 2014 llegó a 7.02 millones y en 2013 a 7.24 millones.