Aun con todo lo novedoso de este caso, ya hay el antecedente de dos embarazos similares de octillizos, uno de ellos también en los Estados Unidos, en Houston, Texas, el 20 de diciembre de 1998, cinco niñas y dos niños, además de una bebé que había sido expulsada doce días antes, y lo más increíble, que el embarazo continuara adelante sin haberse iniciado trabajo de parto.
La madre se había sometido a un tratamiento de fertilidad tras cinco años de intentar concebir de forma natural, la operación cesárea se realizó diez semanas antes de lo previsto, los bebés pesaron entre 320 y 810 gramos. La señora Nkem Chukwu estuvo hospitalizada desde principios de octubre, estando confinada en su lecho durante las últimas seis semanas, teniendo que soportar arduas condiciones para aliviar la presión de los fetos. Una semana después, el 27 de diciembre, fallece la pequeña Odera, quien pesó al nacer sólo 320 gramos y midió 24 centímetros, los siete restantes sobrevivieron.
El otro caso sucedió en Milan, Italia, en febrero del 2000: una mujer de 32 años de edad, sometida a tratamiento de fertilización, concibe octillizos, mismos que nacieron por operación cesárea a las 25 semanas de gestación y con un peso, todos ellos, de aproximadamente 550 gramos, dos de los cuales fallecieron.
LOS RIESGOS Y DECEPCIONES DE LOS EMBARAZOS MÚLTIPLES
Cuando el útero alberga dos o más productos, surgen problemas especiales durante la gestación, el parto y el puerperio. Los múltiples riesgos son de que el embarazo se interrumpa antes de las 38 semanas, que es el tiempo en que los bebés estarían en óptimas condiciones para enfrentarse al mundo exterior, puede haber también presentaciones anormales que dificultan la expulsión de los bebés, aunque por regla general todo embarazo múltiple con dos o más productos se resuelve actualmente por operación cesárea; se presenta con suma frecuencia una ruptura prematura del saco amniótico, que traería consigo interrumpir el embarazo lo más pronto que fuera posible; las alteraciones en la presión arterial es otro de los problemas en estos embarazos y finalmente otra de las grandes complicaciones es que el útero, dada la gran distensión a la que fue sometido durante los meses de gestación, no involucione o se contraiga adecuadamente después del parto o de la cesárea y traiga consigo una hemorragia masiva, que en casos aislados pudiera terminar en histerectomía.
Es por todos estos motivos y algunos más, que todo embarazo múltiple debe considerarse de alto riesgo tanto para la madre como para los productos.
Cuando se presentan gemelos, habitualmente el trabajo de parto se inicia antes de las 37 semanas; para los trillizos y cuatrillizos, la duración media de gestación, si bien les va, sería de 34 a 35 semanas respectivamente, incrementándose, por supuesto, la obtención de bebés de bajo peso con todas las implicaciones pediátricas que esto originaría.
Estadísticamente, no son muy frecuentes los trillizos, o más productos en embarazos espontáneos, su incidencia se va incrementando con el uso de los inductores de la ovulación, medicamento que se utiliza con alta frecuencia de provocar una ovulación múltiple y como consecuencia lógica un embarazo similar, que es el antecedente que existe en la mayoría de los casos que presentaremos en la próxima entrega y que hemos seguido periodísticamente a través de más de quince años.