El cuerpo sin vida de Joaquín Hernández Sifuentes, cura de la Diócesis de Saltillo, quien se encontraba desaparecido desde el pasado 3 de enero, fue encontrado ayer en el municipio de Parras de la Fuente; la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) de Coahuila inició una investigación por homicidio.
La autoridad ministerial, a través de un comunicado, informó que el lugar donde se localizó el cuerpo fue resguardado a efecto de recabar indicios y datos de prueba, mismos que se integrarán a la carpeta de investigación.
Sin embargo, la PGJE no informó la causa específica o aparente de la muerte del sacerdote católico ni la hora ni las condiciones en que fue localizado.
El vehículo de Hernández Sifuentes fue ubicado en el municipio de Santa Catarina, Nuevo León, donde fue asegurado para la realización de las pruebas periciales.
Por estos hechos, la PGJE inició una averiguación previa por el delito de homicidio cometido en contra de quien en vida se desempeñaba como vicario de la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús.
El boletín de la PGJE fue emitido luego de que la Diócesis de Saltillo, a cargo del obispo Raúl Vera, publicara un comunicado en donde informaba y lamentaba la muerte del cura.
"El padre Joaquín se caracterizaba por ser una persona que buscaba la perfección en cualquier actividad que realizaba, el deseo de siempre innovar en la forma de trabajar, se refleja en el cariño que los feligreses demostraron incluso en estos últimos diez días", dice el comunicado.
El lugar donde se localizó el cuerpo fue resguardado a efecto de recabar indicios y datos de prueba, mismos que se integrarán a la carpeta de investigación. (EL SIGLO DE TORREÓN)