Divididos. Mitch McConnell presentó un plan, pero otros senadores hicieron lo propio.
El liderazgo republicano del Senado de EU reveló una nueva propuesta sanitaria para derogar y sustituir la actual ley de salud, conocida como Obamacare, sin embargo, de manera inesperada, otros dos conservadores presentaron otra alternativa más al texto, aumentando su división interna. La medida revisada hecha pública por el líder de la mayoría, Mitch McConnell, incluye cambios destinados a ganar más votos dentro de su propia bancada, encaminados a atraer, sobre todo, a los más conservadores.
Se trata del segundo proyecto que presentan los republicanos en el Senado para cumplir con su gran promesa de acabar con la reforma sanitaria del expresidente Barack Obama (2009-2017), después de que se aprobara una primera versión en la Cámara Baja que está muy lejos de convencer a los senadores. El problema radica en la fuerte división ideológica que vive el partido republicano, además de las presiones que llegan desde la Casa Blanca de Donald Trump, quien pretende aprobar cuanto antes una nueva ley con el objetivo de que ahorre lo suficiente como para justificar un gran recorte fiscal a las rentas más altas. Los republicanos aseguran que esta versión proporcionaría aproximadamente 70 mil millones de dólares en fondos adicionales que los estados podrían usar para ayudar a reducir las primas de los seguros médicos, mantener bajos los costos y hacer que el cuidado de la salud sea más asequible.
Asimismo, al igual que las versiones anteriores, la ley contempla fuertes recortes a las ayudas para el acceso sanitario a los más pobres, conocido como Medicaid.