El pelotero Yonder Alonso durante un entrenamiento de primavera en Goodyear, Arizona.
Una vez que superó cierta ansiedad, Yonder Alonso buscó batear más jonrones. Y los encontró.
Con la esperanza de mejorar sus números de poder, Alonso alteró su mecánica de bateo la temporada pasada, y las pelotas comenzaron a viajar más lejos. Tras conectar solo 39 jonrones en sus primeras siete temporadas en las Grandes Ligas, el cubano conectó 28 en 142 partidos para Oakland y Seattle en 2017.
Los Indians están contando en su mejora para continuar.
Tras la salida del primera base Carlos Santana como agente libre a Filadelfia, los Indios se quedaron sin un productor de carreras en su alineación y contrataron a Alonso, de 30 años, y modelo de la tendencia en Grandes Ligas de elevar los batazos.
Alonso comenzó a empujar la pierna más arriba, hacer un swing más amplio y se concentró en conectar a la pelota más fuerte. Y, por ende, enviarla más lejos.
"Les digo a los muchachos, 'Mírenme", dijo Alonso, quien participó en el Juego de las Estrellas en la temporada pasada con los Athletics. "Tenía tanto miedo al cambio. Luego cambié. Funcionó. Sigo aprendiendo que el cambio puede ser bueno. No tenga miedo".
Alonso, quien fue originalmente escogido en la primera ronda por Cincinnati en el 2008, no tardó en hacer sintonía con sus nuevos compañeros en Cleveland.
"Es un buen chico. Creo que se va adaptar muy bien", dijo el manager Terry Francona. "Cambió mucho de lo que quería hacer, en vez del mero contacto, simplemente trató de elevar más la pelota. Es alguien lo suficientemente inteligente como para entender lo que pueden hacer cuando les lanzan la pelota".