¿Qué tanto de nosotros mismos puede ser cambiado? Si a alguien no le gusta interactuar con la gente, ¿Puede esa persona aprender a romper el hielo con los extraños? Si alguien es muy tímido y rehúye la confrontación, ¿Puede aprender a conducirse correctamente en un debate? ¿Puede una persona de pocas palabras, convertirse en un excelente orador?
Muchas empresas y muchos gerentes asumen que la respuesta a estas preguntas es "si". Y, muchas veces, con la mejor de las intenciones, los gerentes les dicen a sus empleados que todas las personas tienen el mismo potencial. Animan a su personal a mostrarse abiertos y dedicados para aprender nuevas formas de comportamiento.
Para ayudar a los empleados a escalar los niveles jerárquicos, los envían a cursos, diplomados y seminarios para enseñarles toda clase de nuevos comportamientos: empatía, asertividad, capacidad para relacionarse, innovación, pensamiento estratégico, etc. Desde la perspectiva de la mayoría de los gerentes, una de las más admirables capacidades que poseen los empleados es la disposición para transformarse a sí mismos por medio del aprendizaje y la auto disciplina.
Sin embargo, los mejores gerentes del mundo no comparten esta perspectiva. Están conscientes de que la gente no cambia mucho; no gastan su tiempo tratando de poner dentro de la gente lo que la misma gente dejo fuera; no tratan de sacarle a la gente lo que intencionalmente dejaron dentro de sí mismas; saben que cambiarlos un poco significa un trabajo bastante arduo.
Los mejores gerentes saben que los talentos que muestra una persona son los talentos que ellos mismos dejaron después de usar su propio filtro mental. Por lo tanto, no importa cuantos cursos se le den a una persona que se intimida con los extraños para que sepa relacionarse con los demás, si esa persona en su filtro mental ya deshecho la capacidad de interacción, no aprenderá a relacionarse.El filtro mental de una persona es único, es como su huella digital. En la última década la neurociencia ha confirmado estas creencias de los grandes gerentes.
Y aunque los mejores gerentes reconocen que hay un límite en cuanto a lo que ellos → pueden cambiar en sus empleados, ven este límite como una confirmación de que cada persona es diferente y esto no es una desventaja y aceptan que la individualidad se debe nutrir. ES mejor ayudar a la gente a que entienda su filtro mental y lo canalice hacia un comportamiento productivo.
Se debe ayudar a los empleados a encontrar sus talentos escondidos, el gerente debe vislumbrar los talentos de los empleados y reposicionarlos para que puedan utilizar esos talentos de manera efectiva.
Lo que si puede enseñar el gerente a sus empleados es, a desarrollar nuevas habilidades y a adquirir nuevos conocimientos. Las habilidades, el conocimiento y los talentos, definen el desempeño de una persona. La diferencia entre esas tres cosas es que las habilidades y los conocimientos pueden enseñarse fácilmente pero el talento es intrínseco. Combinados en la misma persona, crean en esa persona un potencial enorme de mejora, pero no hay que confundirlos. Si se confunden, el gerente puede malgastar tiempo y dinero tratando de enseñar algo que es fundamentalmente imposible de enseñar: los talentos.
Las habilidades son el "como de un rol de trabajo, son capacidades que se pueden transferir de una persona a otra. Para los contadores, la aritmética es una habilidad, se puede enseñar. La mejor forma de aprender una habilidad es practicándola.
Hay dos clases de conocimiento, de facto -lo que ya sabemos-, y el conocimiento a través de la experiencia, lo que aprendemos en el camino. Este último es menos tangible y más difícil de enseñar, casi se adquiere por uno mismo. Tener disciplina para detenerse, analizar lo acontecido y tratar de obtener una enseñanza de ello, descubrir patrones y conexiones, empezar a entender.
Los talentos son las autopistas de doble carril en nuestra mente que definen nuestros pensamientos, sentimientos y comportamientos. Hay un talento único que transforma todo: la pasión por hacer bien las cosas. Si una persona no posee este talento como parte de su filtro mental, entonces será muy poco lo que un gerente pueda hacer por esta persona en su trabajo.