En primer término tenemos que reconocer que las fricciones comerciales causadas por Donald Trump en su política proteccionista está llevando al mundo a una peligrosa descomposición económica, ante una verdadera guerra comercial motivada por la reciente ola de aranceles aplicada por el presidente de Estados Unidos a China, Europa y México con Canadá desde luego con las respuestas de dichos países en la contraofensiva al imponer también impuestos a diversos productos estadounidenses que sin duda repercutirán negativamente a las diferentes actividades económicas con afectaciones en las economías de referencia, pero también a las del resto del mundo en donde ya no hay límites territoriales como mencionaba en mi artículo anterior, por lo que inexorablemente las repercusiones negativas tarde o temprano se resentirán en la economía mundial, política y social agravando las desigualdades que nos llevan a un estallamiento que espero se resuelva corrigiendo las medidas que conocemos imponiéndose la racionalidad y responsabilidad de los líderes de los países poderosos que marcan la ruta para el restablecimiento de la seguridad, equidad y apuntalar el repunte económico que se ha logrado.
Por lo pronto la afectación inmediata que tenemos nosotros es en la negociación del TLCAN que por cierto las pláticas correspondientes se acaban de reiniciar y sorpréndase contra lo que esperábamos, resulta que los voceros de los tres países involucrados declaran que se va por el camino correcto para una pronta solución a dichas negociaciones, hasta el propio presidente Peña Nieto lo dijo públicamente hasta mencionó el mes de agosto para cerrar el mismo, e Ildefonso Guardado declaró que " hemos acordado el proceso y el método sobre como comenzar a resolver desde los menos complejos a los más complejos" contrastando con una mayor prudencia de la canciller de Canadá Chystia Freeland; entonces surge la inquietud del cómo se resolvieron las controversias que existen y que no conocemos se hubieran resuelto, por lo cual yo me siento escéptico, ya que no hay otra información que sepamos como se pudieron negociar las principales condiciones que pretende Estados Unidos o sea Trump que ya conocemos; por lo tanto sólo queda esperar en éstos días el anuncio de los negociadores de nuestro país a los que por cierto se sumó Jesús Seade designado por AMLO.
En lo nuestro, como sabemos, la nota diaria la lleva López Obrador que con todo y el triunfo abrumador salvo unos breves días de vacaciones se incorporó a la palestra pública y dio a conocer otros nombramientos importantes y reacomodo de secretarías que desconciertan, no por la preparación de la mayoría de ellos, sino por el hecho de que al parecer nos encontramos con designaciones de ideólogos y no tan técnicos; en especial menciono de mi parte que dentro del plan de ALMO, al mencionar en estos días su plan Energético preocupa la construcción de varias refinerías que de acuerdo con opinión de los especialistas es muy costoso e incluso ya no son negocios redituables, además de las pérdidas enormes que tiene Pemex, por lo que su plan de inversión, además del recorte en excesos de los gastos pone en serios aprietos el éxito de dicho proyecto; dentro de este sector lo mismo sucede con la CFE. En donde Manuel Bartlett tiene ante sí un enorme reto también.
Se aplaude el plan del próximo Presidente de nuestro país, en disciplina Fiscal, menor deuda, austeridad, autonomía del BANXICO, y libertad en la inversión; pero falta concretar con números duros las propuestas y los responsables nos lo darán a conocer cuando se hagan cargo de sus Responsabilidades, otro punto será el conocer el Presupuesto de Ingresos y Egresos 2019 que se presente al nuevo Congreso para conocer sus alcances y desde luego, determinar la realidad del TLCAN, según Trump.